Zona del Abasto un proyecto cultural y gastronómico. Parte II

El presente gastronómico pluricultural del Abasto. Continuación de la nota de Abran Paso del 25 de Julio

En la actualidad en el barrio del Abasto los restaurantes peruanos conviven con sabores de otros países.

En varias ocasiones, durante las ferias callejeras de antaño, la cheff internacional Iris Mendoza dio charlas e hizo clínicas de cocina. Consultada por la experiencia del Corredor Peruano del Abasto sostuvo que: “El Corredor puede volver en cualquier momento. Se puede hacer algo para que sea un espacio lindo y tenga convocatoria, no solo de los peruanos, y mostrar nuestra cultura artesanal, gastronómica, afro, canto andino”.

“Quedó ahí el Corredor, quedó en que se iba a convocar a los restaurantes e instituciones, pero no pasó. Se fueron autoridades del Consulado y las nuevas no están al tanto. Se puede reflotar con los dueños y negocios de la zona”, agregó.  

Al respecto, la integrante de la Junta Comunal 3, María Suárez, una de las impulsoras del Corredor desde la Comuna, dijo: “Está en stand by. La Comuna dio mucho apoyo a este proyecto, pero hubo cambios en el Consulado General del Perú, y el empuje de las fuerzas vivas decayó también”.

Desde su perspectiva, el perfil de la calle Agüero ha cambiado bastante desde 2012. Algunos locales gastronómicos cerraron, dando lugar a negocios que venden comida al peso. “Imaginate si ponen los mamotretos, va a ser otra cosa”, dice sobre el proyecto del Grupo IRSA de construir dos torres de departamentos en la calle Agüero, en tierras del hipermercado COTO frente al Shopping Abasto (que también administra). Este desarrollo inmobiliario de altura se condice con otros proyectos sobre el Pasaje Gardel, avenida Corrientes y calles internas.

Más allá del Corredor, la gastronomía del Perú goza de buena salud. Los restaurantes peruanos porteños, algunos con más de un cuarto de siglo de vigencia, llenan las mesas más por el peso de su propia historia que por lazos institucionales.

No solo en Agüero hay restaurantes cada pocos pasos. También uno puede dar con ellos sobre la calle Sarmiento, a poco de dar con Pueyrredón, y de forma esporádica en otras arterias como Corrientes o Valentín Gómez.

En el presente, conviven con gastronomías de otros países. Por caso, el Pasaje Carlos Gardel asoma como una comunidad brasilera, liderada por La Parrilla de Jesús que convoca de lunes a lunes a sus conciudadanos. Hay experiencias de comida árabe que a fuerza de promociones instalan el gusto por el shawarma y fatay.

Se suman los negocios de comida hebraica al norte de la avenida Corrientes. Abren sus puertas negocios de arepas (y kioscos que venden la harina PAN para hacerlas), dando cuenta de la nueva migración venezolana. Así, se ratifica que el presente pluricultural del Abasto pasa por el estómago de sus vecinos.