Zona del Abasto, un proyecto cultural y gastronómico. Parte I

El Corredor Peruano del Abasto, auge y silencio.

La del Abasto es una historia de comida. De su antiguo mercado gigante proveedor de fruta y verdura al Corredor Peruano del Abasto. Lo que pasa en este barrio, pasa en el estómago de sus vecinos.

No es de extrañar que la forma que encontró la comunidad peruana de Balvanera de asentarse haya sido regar el barrio con restaurantes de su comida típica. Para potenciarlos con objetivo cultural y gastronómico, en 2012 se creó el Corredor Peruano del Abasto. Siete años después, esta iniciativa se diluyó, pero sus referentes aseguran “puede volver en cualquier momento”.

Con un evento gastronómico callejero, el sábado 2 de junio de 2012 se fundó este Corredor, pensado como un paseo sobre la calle Agüero, entre el Pasaje Zelaya y Valentín Gómez, con influencia en calles aledañas. La semana anterior hubo una conferencia de prensa en el Museo Casa Carlos Gardel (Jean Jaurés 735) con las fuerzas vivas que impulsaban el proyecto.

Participaban, en principio, los locales: La Piurana (Agüero 779), Mamani (Agüero y Lavalle), Lung Fung (Agüero y Humahuaca), Mochica (Agüero, entre Humahuaca y Corrientes), El Rey (Agüero 457).

En su momento, se expuso que el objetivo del Corredor era “promover un circuito, mediante la asociación entre sectores público-privado, que desarrolle una agenda cultural, turística, gastronómica, articulando las distintas expresiones de la comunidad, facilitando así una mayor integración social y la impronta multicultural que se expresa naturalmente en la vida del Abasto”. También hablaban de “poner en valor la fuerte presencia de la comunidad peruana en la vida económica, social y cultural del Abasto”. 

Este Corredor fue impulsado y tuvo apoyo de la Embajada y el Consulado General del Perú, la Secretaría de Cultura de la Nación, la Legislatura porteña, la Comuna 3 de Buenos Aires (barrios de Balvanera y San Cristóbal), AGAPERÚ en Argentina (Asociación de Gastronomía peruana y afines en Argentina), las asociaciones civiles Cultura Abasto y Pukará Argentina, el Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini y el Museo Casa Carlos Gardel.

Al poco tiempo, la Legislatura porteña lo declaró de Interés Turístico, con impulso de los entonces legisladores Edgardo Form y Delia Bisutti. El acto oficial para fijar una placa alusiva en la ochava de Agüero y Humahuaca se hizo el sábado 6 de octubre de 2012 con vecinos, trabajadores y funcionarios.

En adelante, se hicieron varios eventos callejeros, en particular sobre Agüero, entre Corrientes y Valentín Gómez. Se montaban puestos donde cada restaurante ofrecía platos típicos. También había un escenario con música tradicional y clínicas de cocina.

Actualmente, solo queda la placa de Agüero y Humahuaca.

Desde el mostrador de Lung Fung cuentan a Abran Paso: “Sí, recordamos los eventos callejeros y las actividades del Corredor, eso se fue diluyendo con el tiempo y luego no hubo más actividades”. Consultados si hubo un hecho particular, contestaron que simplemente se dejaron de contactar las fuerzas vivas para este fin.

Algunos de los trabajadores de Mamani también fueron consultados sobre el Corredor. Los que trabajan hace menos tiempo desconocían su existencia y los que tenían más años recordaban los eventos. Coinciden en que se dejaron de organizar actividades comunes.

Desde su inició en 2012, hace más de dos años que como Corredor no cuenta con actividades. En mayo de 2017 hubo una jornada solidaria. Se invitó a los vecinos a donar pañales, alimentos no perecederos, alimento enlatado, repelentes, alcohol en gel. Los objetos eran destinados a personas afectadas por las inundaciones de ese año. Esta iniciativa fue una de las últimas en nombre del Corredor Peruano del Abasto.