Vendedor ambulante fue atropellado en medio de una persecución policial

El mantero recibió gas pimiento en su rostro e intentó escapar por la zona de plaza Once. Estuvo tendido y rodeado de personal policial durante 40 minutos. 

El viernes a las 15 hs. se desplegó uno de los tantos operativos policiales que tiene alarmados a los vecinos de Balvanera por el alto grado de violencia con el que se manifiesta.

Un vendedor ambulante senegalés fue apaleado, gaseado en su rostro y luego perseguido por efectivos de la Policía de la Ciudad. Cuando escapaba fue arrollado por un colectivo en la esquina de Mitre y Pueyrredón.

“En la corrida intentó cruzar y el colectivo le pego a la altura de la cintura. Él quedó en el piso, pero lo arrastró la policía hasta la vereda. Muchos peatones se acercaban a preguntar qué pasaba y por qué la policía actuaba de esa manera. No cortaban la violencia a pesar de que había alguien golpeado. Prepoteaban a la gente para que no se meta”, afirmó Leonardo, vendedor de la zona y testigo de los hechos, en diálogo con Abran Paso.

El vendedor atropellado estuvo tirado en el piso más de 40 minutos, numerosos efectivos de la policía lo rodearon e impidieron que otros manteros y vecinos saquen fotos. “Lo aislaron y no dejaron que sus compañeros senegaleses se acercaran para ayudarlo”, afirmó Silvina, vendedora de Once.

Según algunos testigos, del operativo participaron policías y agentes del Ministerio de Ambiente y Espacio Público. Los manteros sostienen que estos últimos les roban la mercadería todos los días. 

“Hay una represión muy grande contra los vendedores y en especial contra los senegaleses porque es una comunidad muy discriminada. Todos los que pasan por Once a hacer una compra o una caminata lo van a ver porque esta situación es todos los días”, aseguró un vendedor de la zona.

Los manteros denuncian que la policía les pide $100 por día para dejarlos trabajar, pero muchas veces no lo pueden dar porque no obtuvieron ingresos suficientes para cumplir con esa exigencia. La respuesta es la quita de mercadería, pero los vendedores se resisten. Allí comienzan los conflictos permanentes que se viven en Balvanera, aseguran. 

Se acercan las elecciones. Será una buena oportunidad para que candidatos a legisladores y comuneros expongan sus propuestas para abordar esta conflictiva.