Vecinos realizarán un corte de calle contra el delito organizado en Balvanera

Después de múltiples reuniones con funcionarios decidieron salir a la calle para visibilizar el reclamo. Exigen la creación de un Centro Cultural y Comercial que permita prevenir la inseguridad.

“El próximo viernes vamos a rechazar el polo que Horacio y su policía no se animaron a poner en la página del Gobierno de la Ciudad”, dice el referente vecinal Alberto Aguilera, en un tono burlón y casi cómico. 

Mientras disfruta de un café frente al espacio verde por el que luchó durante varios años, Manzana 66 Plaza de los vecinos, profundiza en su ironía. “Acá, en Balvanera, tenemos el polo falopero donde se vende droga las 24 horas en las puertas de las escuelas, de la universidad, en Urquiza, La Rioja, Alsina y Moreno”.

Los vecinos reclamaron por vía formales hasta el hartazgo. Durante dos años participaron de reuniones con efectivos policiales en el marco del programa Comisarías Cercanas, fueron al Foro de Seguridad Pública, se juntaron con funcionarios del Ministerio de Seguridad de la Ciudad y con el subsecretario de seguridad Juan Pablo Arenaza y mantuvieron encuentros con la junta Comunal. Todo quedó en promesas o soluciones por un plazo de dos o tres días. 

Se allanó a un local gastronómico que, según denunciaron los vecinos, es un búnker de droga, pero el motivo del operativo se vinculó a la salubridad y no al narcotráfico. Una semana después reabrió. 

“Todos los vendedores de merca recargan ahí y salen a la calle con poquito, por si los agarra milagrosamente algún policía. Después hacen un show con 20 patrulleros para agarrar a una persona con dosis muy pequeñas”, destaca Aguilera en diálogo con Abran Paso.  

Ni la Policía de la Ciudad, ni la Comuna, ni el Ministerio de Seguridad, ni la Fiscalía respondió la denuncia realizada en la nota de Jorge Rodriguez sobre la presencia de 1500 narcos en Balvanera. El contenido del artículo fue presentado en la Fiscalía. 

Cada vez que se hacen denuncias por venta de droga opera un código ilegal basado en la violencia y la promoción del terror. Muchos vecinos ceden ante las amenazas, pero no es el caso de Alberto Aguilera y otros vecinos.