Una mujer embarazada de nueve meses falleció luego de ser rechazada en el Hospital Fernández

Vecinos de la Villa 31 denuncian al nosocomio por negligencia y abandono, luego de la muerte de María Rosa, una mujer embarazada de nueve meses.

El viernes pasado, vecinos y familiares de la víctima se concentraron en las puertas de la Guardia del Hospital de Agudos “Dr. Juan A. Fernández”, ubicado en Avenida Cerviño 3356 (Palermo, Comuna 14), para pedir Justicia por la muerte de Maria Rosa Lencina y su bebé, Aylén. La mujer de 27 años residía en la Villa 31, y llevaba adelante un embarazo de 38 semanas de gestación, pero cuando se acercó al centro de salud con fuertes dolores abdominales (en remis porque, según manifestaron, las ambulancias del SAME no entran al barrio) fueron discriminados y la mandaron de vuelta a la casa con el argumento de que no tenían camas disponibles, y que exageraba los dolores.

Su tía Norma, quien acompañó a la joven, aseguró que cuando llegaron a la guardia, el personal de seguridad expresó: “Cuidado que vienen de la Villa y están todos infectados”, a pesar de que ellos se habían hecho el hisopado días atrás y les había dado negativo. Después de realizarle análisis de orina, le dieron buscapinas y les dijeron que vuelvan sólo si tenía sangrado fuerte. Pero al día siguiente, los dolores de María Rosa continuaron y como nuevamente no pudieron conseguir una ambulancia, se dirigieron en remis al Hospital General de Agudos Bernardino Rivadavia (Av. Gral. Las Heras 2670, Recoleta, Comuna 2).

Luego de luchar para que la atiendan, los profesionales les confirmaron que el bebé había muerto, y momentos después, la joven de 27 años tuvo un infarto y falleció, dejando a un nene de cinco años sin su madre. “Nos manifestamos en frente del Fernández por la muerte de María Rosa, embarazada de nueves meses, abandonada por el estado. La convocatoria es en repudio del accionar negligente por parte de las autoridades del Hospital y del servicio de ambulancias del SAME, quienes negaron el servicio de salud a una mujer con un embarazo en término que necesitaba de atención médica”, expresó el llamamiento a la protesta del viernes.

A partir de las 17 se encontraron, bajo el lema #JusticiaPorAylénYMaria. “Los vecinos de la villa 31 reclaman desde hace años el acceso al servicio de ambulancias; sin embargo el caso de Maria Rosa confirma la realidad que viven diariamente. Maria Rosa antes de morir sufrió la discriminación por tener domicilio en la Villa 31”, agregaron. Por su parte, Gumersinda Giménez, compañera de la víctima en un comedor comunitario de la Tupac Amaru, le comentó a este medio que pudieron entregarle una carta al director del establecimiento.

“Nuevamente fuimos maltratados por las personas que estaban atendiendo. Nosotros fuimos a hacer un poco de fuerza, siendo buenitos, como siempre somos; y logramos que nos atienda el director, que supuestamente se había ido y lo llamaron para que regrese. Le entregamos en su mano la carta escrita por los familiares, y firmada por todos los que estuvieron. Ahora estamos esperando. Él, desde luego, defendió su institución, pero está mintiendo. Dice que estuvo todo bien, que el libro de guardia está bien e incluso dijo que fue atendida por dos médicas jóvenes, él mismo discriminando, como diciendo que si era una persona de 50 años él lo comprendería porque viene de otra generación”, explicó Gumersinda.

Y agregó: “Es todo al revés de lo que él dice. Por lo menos llegó a firmar el escrito, y lo recibió en su mano. Yo personalmente le puse en la mesa todo lo que es la atención de la salud en el hospital para con los vecinos de la 31. De la villa 31, que se que le rompe el alma que le diga ‘la villa’, porque eso es lo que no quieren escuchar, porque tiene ese odio racista contra las personas”.