Una cooperativa que lucha por mantenerse en pie

A principios de este año, los funcionarios de la Unidad de Gestión de Intervención Social del Gobierno de la Ciudad, a cargo de Carlos Pedrini,informaron a la Cooperativa “Lucha y Trabajo” que no se renovaría su convenio y el mismo sería traspasado a otra cooperativa. Esta situación desencadenó una serie de denuncian y movilizaciones por parte de sus trabajadores para mantener sus fuentes de trabajo.
“Lucha y Trabajo” agrupa a 250 trabajadores de los barrios de Villa Soldati y Villa Lugano, que prestan servicios a través de convenios con el Gobierno de la Ciudad realizando tareas de mantenimiento en escuelas y espacios públicos, y desde el año 2007 viene cumpliendo con todos los compromisos asumidos.

“Hoy en día en la Ciudad de Buenos Aires hay cerca de 1000 miembros de organizaciones sociales trabajando organizados en cooperativas. Esto fue una conquista de las organizaciones de desocupados en la lucha por trabajo genuino, y al mismo tiempo fue parte de una política que se dio el kirchnerismo y las clases dominantes en general para mantener la flexibilización laboral y desactivar los movimientos sociales, sacarlos de las calles y de la lucha política, encausándolos hacia la gestión de carácter empresarial cooperativista” denuncia Sergio Párraga, presidente de la cooperativa. “Así, el Gobierno de Macri utiliza las cooperativas para reemplazar a los trabajadores municipales con trabajadores precarizados, extendiendo y profundizando la flexibilización laboral que viene de los 90 y que también el Gobierno Nacional de los Kirchner no solo no revirtió sino que la extendió desde el Estado Nacional”.

Una experiencia novedosa

Por esta razón, luego de los primeros convenios conquistados, los trabajadores de la Cooperativa “Lucha y Trabajo” encararon la lucha y el reclamo al Gobierno por mejores condiciones de trabajo, licencias por embarazo y accidente, vacaciones, aguinaldo y el pase a planta permanente. Y al mismo tiempo fue primando una línea de una fuerte discusión colectiva, política e ideológica, para evitar que cambie el carácter de la organización. Así, se conformó un Cuerpo de Delegados por cuadrilla de trabajo y barrio, con discusión permanente y democrática de la política, los objetivos, las alianzas, así como los presupuestos de la Cooperativa, los convenios, las tareas, partiendo siempre del principio de basarse en las fuerzas propias. Y esto a su vez permitió enfrentar el punterismo, el asistencialismo y el caudillismo, así como la cooptación tanto por parte del Gobierno Nacional como del Gobierno de la Ciudad y las Fundaciones empresariales.

Ante el anuncio del quite el convenio de la Cooperativa los trabajadores vienen dando una fuerte lucha. Realizaron movilizaciones a la UGIS, donde efectuaron una toma de dicha dependencia y un acampe, al Ministerio de Desarrollo Económico (del que depende la UGIS) y a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad. El argumento que usan los funcionarios del Gobierno de la Ciudad para el quite del convenio a la Cooperativa sería un acuerdo con otros dirigentes, como Juan Carlos Alderete y el “Tano” Nardulli. Sobre este tema, el presidente de la Cooperativa, Sergio Párraga, afirmó que “cada compañero que ocupa un puesto de trabajo se lo ganó en la lucha, no a través de oscuras negociaciones” y denunció esto como “un acto de discriminación política, injerencia en las organizaciones sociales y extorsión a través de los puestos de trabajo por parte de estos funcionarios del Gobierno de la Ciudad” planteando que “se deben respetar los convenios más allá de la opinión política de los trabajadores de la Cooperativa”.