Un paro por el derecho a la salud

Subte sin respuestas. Los metrodelegados denuncian falta de respuestas por parte de Metrovías y las autoridades ante la presencia de asbesto en todas la líneas.

Los metrodelegados realizaron medidas escalonadas en todas las líneas del subte para exigir la emergencia sanitaria y un plan de limpieza de asbesto.

La Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro realizó un plan de medidas de autodefensa para protestar por la falta de respuesta por parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, SBASE y Metrovias a los reclamos sobre la presencia del asbesto en toda la red.

El cronograma de las medidas consistió en un paro de 5.30 hs. a 8.30 hs. en las líneas A, B y D, y otra medida similar desde las 21 hs. hasta el cierre en las líneas C, E y Premetro. 

El conflicto se disparó cuando se conoció la información de que trabajadores del Metro de Madrid padecían enfermedades por la exposición al asbesto. Los empleados de la línea B descubrieron que sus pares españoles habían manipulado las mismas formaciones que estaban en Buenos Aires. “Nos dimos cuenta que teníamos las mismas posibilidades”, afirmó el delegado del taller Rancagua Ramón Ayala en diálogo con Abran Paso.

Con la medida de fuerza, el Sindicato del Subte exigió una fecha de llamado a licitación para el cambio de las flotas de las líneas B y C; un plan serio de desasbestización; puesta en funcionamiento de la comisión mixta de seguridad e higiene; introducción de todos los empleados expuestos al asbesto al RAR (Relevamiento de Agentes de Riesgo) y devolución de los resultados de estudios médicos a los trabajadores ya analizados y sus historias clínicas.

En 2018, Metrovías aceptó la presencia de asbesto en las formaciones CAF 5000 que se habían comprado al metro de Madrid, los sacó de circulación y los envió a desguace. 

Los empleados de los talleres del subterráneo son técnicos que desarman permanentemente la parte de abajo de las formaciones. Aquellos que se especializan en electromecánica observaron que los componente de los CAF 5000 también se encontraban en otros marca Mitsubishi que circulan desde 1994 en la línea B. Detectaron una similitud muy grande y piezas que se repetían. Por analogía consideraron que también podían contaminar. Esos trenes habían ingresado al país antes de la prohibición del asbesto en 2001 (se trataba de una tecnología de la década de 1960 cuando todavía se usaba el mineral). Por decisión del sindicato se extrajeron muestras de manera informal y se enviaron a analizar a la Universidad Nacional del Sur con la doctora en Geología, Leticia Lescano. Los resultados mostraron que esas piezas también contenían asbesto en un gran porcentaje. Hasta ahora, Metrovías solo admitió la presencia de esa sustancia en los CAF 5000, pero no en los Mitsubishi, que representan el 70 % de la flota.

“Como siempre, lamentamos tener que llegar a esta instancia y pedimos disculpa a los pasajeros. La AGTSyP denuncia desde marzo de 2018 la presencia de este material en la red, prohibido en la Argentina desde 2001”, aseguraron los metrodelegados en un comunicado.

Además de la medida de fuerza decidieron presentaron una acción de amparo ambiental contra el Gobierno de la Ciudad, Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado, Metrovías y Metro de Madrid.