Un material peligroso en el subte

Subte en emergencia. Empleados de Metrovías descubrieron que la presencia de asbesto puede ser más importante de lo que se pensaba.

La presencia de asbesto en la línea B disparó una problemática que se extendió a toda la red y que puede afectar a más empleados y usuarios.

Ramón Acuña trabaja en el taller Rancagua de la línea B del subterráneo. Tiene 47 años y hace siete que trabaja en la parte de neumática, la que se ocupa de reparar los sistemas de seguridad, frenos y puertas de las formaciones. También es delegado de la Asociación Gremial de Trabajadores de Subte y Premetro. 

Durante su adolescencia Ramón fue a un colegio técnico, luego comenzó a trabajar en tareas vinculadas al mantenimiento industrial. Durante mucho tiempo fue empleado de fábricas en el rubro autopartista, especializado en automatización y reparaciones técnicas de las máquinas.

Hace siete años se quedó sin trabajo, pero rápidamente surgió la posibilidad de ingresar a Metrovías. “Pensé que era la frutilla del postre porque tenía una imagen de varios mitos que luego se derrumbaron al entrar”, afirma Ramon en diálogo con Abran Paso. Pensó que ingresaba a un lugar de excelencia en cuanto al trabajo técnico y los niveles salariales, pero luego se desdibujó ese concepto.

Ramón es uno de los 13 empleados del subterráneo afectado por la presencia de asbesto en el subte, una sustancia prohibida en el país y en muchos lugares del mundo desde 2001 porque su manipulación podría causar enfermedades graves.

La presencia de este mineral se descubrió a partir de un hecho trágico en el Metro de Madrid. Un empleado resultó afectado por la presencia de este material y falleció. En 2011, el entonces Jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, ordenó la compra de casi 50 vagones de la serie CAF 5000 perteneciente a la empresa española para usarlos en la Línea B. Los empleados de Metrovías descubrieron que esas formaciones eran idénticas a las que habían manipulado los empleados españoles y manifestaron su preocupación.

Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado decidió sacarlos de circulación y enviarlos a desguace, pero el impacto que dejarían recién comenzaba. Era el inicio de un largo recorrido que daría como resultado una situación de emergencia que podrías afectar a los empleados de todas los lugares del subte y también a todos los usuarios.