Un Centro Comunitario para el Barrio San Nicolás

Se trata de una iniciativa de los vecinos del barrio San Nicolás, quienes a través del miembro de la Junta Comunal 1, Santiago Espil, expresaron su preocupación por el estado de abandono en las obras de construcción del Centro de Salud y Acción Comunitaria proyectado en la calle Viamonte 1747.

En el año 2004 por pedido de los vecinos y a través del Presupuesto Participativo, se decidió la construcción de dos CESACs para la Comuna 1, en los barrios San Nicolás y Montserrat.

El 14 de febrero de 2005, por Resolución N° 150/ GCABA/ SS/ 05, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires autorizó el llamado a Licitación Pública para la construcción de un nuevo Centro de Salud y Acción Comunitaria en la calle Viamonte 1747, previendo que contaría con financiamiento externo.

El Banco Interamericano de Desarrollo otorgó al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires el préstamo identificado como 1107 OC/AR “Programa Publico de Reformas del Sector Municipal” por el monto de 200 millones de dólares. Dentro del monto del préstamo, se encontraba previsto afrontar la construcción de Centros de Atención Primaria de Salud para los barrios de San Nicolás y Montserrat.

Seguidamente, en los Presupuestos de los años 2005, 2006 y 2007 se incluyeron partidas presupuestarias para la construcción del citado CESAC. La construcción se interrumpió intempestivamente y nunca se retomaron las obras.

En la actualidad el predio ubicado en la calle Viamonte 1747 cuenta con cerca de un 15% de ejecución de obra. En el predio sólo hay estructuras abandonadas, las cuales atentan contra cualquier precepto de seguridad e higiene, no cumpliendo con la misión para la cual fueron diseñadas.

La necesidad de su construcción encuentra especial fundamente en el hecho de que los mismos vecinos del barrio—que son quienes conocen mejor que nadie sus propias necesidades—lo hayan planteado en las audiencias de Presupuesto Participativo de los años 2003 y 2004. No obstante, ello, hay indicadores que ponen de relieve y que confirman la necesidad de este pedido realizado por quienes viven en la Comuna.

Es sabido que los barrios del Sur de la Ciudad, muestran datos socioeconómicos desfavorables respecto al promedio de la Ciudad.  Sin embargo, no es tenido en cuenta, que la Comuna 1 en algunos aspectos, presenta similares insuficiencias que los sectores más postergados.

Tomando un indicador global como el porcentaje de población con necesidades básicas insatisfechas (NBI), la Comuna 1 presenta una de las peores marcas en toda la Ciudad. Mientras la Ciudad muestra de modo general un 7,0% de población con NBI, en la Comuna 1 esta proporción asciende a 18,1%.

La población porteña que depende exclusivamente de la atención en centros asistenciales públicos tuvo un descenso sostenido en los últimos años, pasando de un 25% en el 2002 para estabilizarse en torno al 18% en el 2015. Por el contrario, en la Comuna 1 la demanda del Sistema Público de Salud se viene incrementando hasta implicar la cobertura de más del 30%  de los vecinos en el mismo periodo. A su vez, se ha visto que quienes son atendidos en el Sistema Público, realizan menor cantidad de consultas por controles médicos y de prevención que quienes se atienden en el sistema de obras sociales y prepagas.

Entre quienes se atienden en el sistema público el 31,3% realizó una consulta en los últimos seis meses por control o prevención, mientras que entre los afiliados a obras sociales esta proporción asciende a 44,9% y a 51,7% en prepagas.  Este menor acceso a consultas para el cuidado temprano de la salud repercutirá luego en consultas tardías y de mayor severidad, contribuyendo a su vez en la saturación de guardias y a la demanda de atención en niveles de mayor complejidad.

Los indicadores antes descriptos, nos muestran la necesidad de enfocar las políticas de salud pública en fortalecer el sistema de atención primaria, por su cercanía al vecino y su rol fundamental en la prevención y cuidado temprano de la salud. Esta realidad requiere de medidas concretas para garantizar una adecuada respuesta a la creciente demanda al sistema de salud pública en nuestros barrios.

Consideramos que la construcción del Centro de Salud y Acción Comunitaria en el barrio de San Nicolás, no solo daría respuesta a un reclamo histórico de los vecinos, sino que contribuiría a una mejor atención de la salud de quienes vivimos y transitamos en los barrios de la Comuna 1.

Mejorar nuestro sistema de salud implica la decisión de priorizar el sistema de atención primaria, dándole más peso en la estructura general y logrando la continuidad con los demás niveles.

Parte de la carencia del sistema de Atención Primaria de Salud actual radica en que se encuentra enfocado en la atención materno-infantil y ciertos grupos de riesgo, pero no atiende a otros grupos que luego llegan con cuadros de patologías desarrolladas a los otros niveles de mayor complejidad.

El cambio epidemiológico en la población junto con el aumento de la esperanza de vida, exige que se de lugar en la Atención Primaria de Salud al cuidado de los adultos mayores, las patologías crónicas y de salud mental. Ello, responde no solo a una cuestión de equidad del sistema sino también de mayor eficiencia y mejores resultados en la calidad de vida de las personas por la posibilidad de un abordaje de prevención primaria—para evitar la aparición de enfermedad—y prevención secundaria—con el objetivo de evitar peor curso de la patología ya presente—. En este sentido creemos oportuno y conveniente la creación de un CESAC  en la zona.