Trabajadores del Hospital Ramos Mejía de Balvanera reclaman condiciones básicas de bioseguridad

Foto. Red de Vecinos Manzana 66

En una asamblea realizada el jueves pasado, los profesionales de la salud denunciaron la insuficiencia de barbijos y alcohol en gel, entre otros materiales, y exigieron licencias para el personal con edad de riesgo frente al avance del coronavirus.

Con una concentración en la capilla del centro de salud ubicado en Urquiza y Venezuela, en el barrio de Balvanera (Comuna 3), los trabajadores se reunieron para visibilizar su pedido a la autoridades de las Ciudad. Reclaman la falta de escafandras, barbijos, gorros, botas, antiparras, alcohol -elementos necesarios para proteger su salud a la hora de la atención de pacientes en época de pandemia-, la escasez de personal y la falta de respuesta ante los pedidos de licencia del personal de los grupos de riesgo.

“Estarmos reclamando algo básico, que ya tendría que estar resuelto, que es la entrega de los elementos de protección de bioseguridad. No decimos que no llegan, pero son insuficientes. No se están cubriendo las salas de internación y es una angustia generalizada. Los compañeros en asamblea decidieron dejar de atender si no tienen los elementos de protección, porque está en riesgo nuestra vida y las vidas de nuestras familias. Si un personal se contagia, también contagia en su casa, en su barrio”, manifestó Claudio Gómez, delegado de Sutecba en el Hospital Ramos Mejía.

Bajo el lema “cuidar a los que cuidan”, solicitaron que se abastezca de manera urgente al hospital con las provisiones necesarias, porque cada vez son más las personas que ingresan al centro con síntomas de coronavirus. En este sentido, le exigieron a las autoridades porteñas que no especulen con el dinero. “Que compren 400 litros de alcohol si es necesario, nuestras vidas valen más que eso”, sentenció el delegado.

Además, aseguró que no se niegan a trabajar, al igual que no lo hicieron con la pandemia de 2009, pero destacó que “no pueden mandarlos a una guerra sin armas”. “Desde el Gobierno dicen que hay guerra contra el virus, pero nosotros estamos en la primera línea y estamos yendo sin armas, sin elementos de bioseguridad”, enfatizó. 

Los trabajadores también rechazaron la pretensión del Ministerio de Salud la Ciudad de utilizar recursos humanos del hospital para la asistencia en hoteles, ya que, según afirmaron, las autoridades tienen conocimiento de la carencia de personal en el establecimiento. Esta situación debía compensarse con la convocatoria a enfermeros que realizó el GCBA, pero por el momento, no llegó más gente, a lo que se le suma la falta de capacitación e información de los procedimientos actualizados para abordar pacientes durante la pandemia.

“Si no están los elementos completos de protección, de pies a cabeza, no atendemos”, expresó una enfermera entre el aplauso de los trabajadores. Y agregó: “es nuestra vida la que está en juego. Tenemos derecho a no morirnos”. Por su parte, otro enfermero propuso darle a la dirección un ultimátum de 72 horas para que provean los materiales necesarios antes de comenzar el paro. Por lo pronto, volverán a reunirse el próximo miércoles a las 10, habiendo realizando previamente notas a la dirección del hospital, al Ministerio de Salud y al sindicato.