TELA PARA CORTAR

 

Una trabajadora de la fábrica textil Elemento, se prendió fuego, “ante la indignación y la impotencia de no ser escuchada” en los reclamos laborales, y ahora está internada. Los trabajadores denuncian atropellos y maltratos sistemáticos y el incumplimiento del convenio de trabajo.

Eduardo Toro, trabajador de la fábrica, dió un panorama del nivel de maltrato que sufren los empleados: “No nos dan permisos para ir al médico cuando nos sentimos físicamente mal, no tenemos representación sindical, somos suspendidos y despedidos indiscriminadamente cuando reclamamos nuestros derechos (…) las horas extras no te las reconocen.”

“La desesperación de esta compañera llegó por malos tratos dentro de una empresa registrada, atraso en los pagos, persecución sindical. No estamos hablando de uno de los 3.000 talleres clandestinos que hay en la ciudad”, aseguró Lucas Manjón, integrante de La Alameda.

“Esta es una fabrica en blanco. Las mismas condiciones que se ven en los talleres clandestinos donde se explota gente sin documentos, menores de edad en situación de extrema vulnerabilidad también está sucediendo ahora en las fabricas en blanco. En esta situación tendría que haber actuado el Ministerio de Trabajo, y el sindicato.”

“Sobre la falta de representación gremial, Lucas afirma que “esta situación la impulsó el  SOIVA (Sindicato Obrero de la Industria del Vestido y Afines) que es un sindicato que quiere tener la menor cantidad de afiliados posibles así puede negociar con las empresas. Por la expansión que tuvo la industria textil tendría que tener 500.000 afiliados y no llega ni a 50.000. Lo único que realiza es convenio con las empresas. El sindicato da una charla de capacitación sindical con un representante de la UIA, de la patronal.”

Eduardo Toro (Trabajador de Elemento)

Lucas Manjon  (ALAMEDA)