Tapabocas a precios solidarios en la cooperativa Brukman

La empresa recuperada de Balvanera las confecciona como una forma de generar ingresos en medio del aislamiento social.

La cooperativa textil Brukman – 18 de Diciembre, histórico proyecto de horizontalidad laboral en la avenida Jujuy 554 de Balvanera, abre sus puertas y ofrece a la comunidad barbijos y tapabocas a precios solidarios. Es una forma de ayudar a los vecinos y también un modo de subsistir durante la extensión del aislamiento social obligatorio que, por el momento, durará hasta el 24 de mayo, luego de haber iniciado el 20 de marzo. 

La situación económica es compleja en la cooperativa, ya que el aislamiento implicó detener la producción de su especialidad: trajes, pantalones, chalecos, sobretodos y otras prendas masculinas. “Estilo, Elegancia, Glamour son cualidades que nos distinguen. Visite nuestro catálogo y conozca la variedad de productos que tenemos para ofrecerle, porque para cada ocasión hay un traje y cada traje espera encontrar su dueño”, destacan en su sitio web.

La confección de tapabocas resultó una alternativa para volver a prender las máquinas, generar prendas y poder ofrecer mercadería a la comunidad, siempre atentos al momento crítico que se vive desde lo social y lo económico. 

Yuri Fernández es trabajador y referente de la cooperativa. Destaca que en los últimos días vuelven a abrir sus puertas con la producción de los tapabocas. “Somos trabajadores de la fábrica textil recuperada y hoy nuevamente estamos abriendo las puertas, tratando de salir de la crisis económica social en la que está inmerso el país y el mundo entero por la extensión del Covid 19”.

Para Fernández el freno económico que implica el aislamiento social por la pandemia se concatena y complementa con los últimos años vividos en el país: “Hoy otra vez, después de haber pasado cuatro años malos, estamos tratando de trabajar para poner la fábrica en pie”.

“Pedimos a todos los trabajadores, a todos los vecinos, a los que nos conocen que pasen por la fábrica y compren los nuevos insumos de salud que estamos produciendo ante la necesidad de la población. Por la extensión de la pandemia, las farmacias, los hospitales y todos, la ciudadanía en general necesitamos protegernos ante esta pandemia”. 

“Que nos apoyen solidariamente, estamos en la fábrica de siempre. Pedimos que el Estado, a través de los ministerios, compren los insumos que estamos produciendo. Eso más que todo”, concluyó.

Elisa Díaz también es trabajadora de la cooperativa y especifica sobre los productos de Brukman: “Son barbijos y tapabocas. Hay de tela para ponerle filtro, también tenemos tapabocas con tela de friselina y los comunes de friselina con elástico. Nosotros mantenemos un precio económico ante la situación que estamos atravesando todos. Queremos aportar con nuestro granito de arena a la comunidad manteniendo los precios”.

Desde la cooperativa ponen en conocimiento de la comunidad que estos son los teléfonos de contacto para hacer encargos o consultas sobre los tapabocas y barbijos: 1159254000 (Luis) o 1159292154 (Juliana).

El nombre de la cooperativa evoca que el 18 de diciembre de 2001 unas 52 costureras  de Brukman pidieron a los dueños que les paguen los sueldos adeudados, producto de una crisis económica que padecía la empresa desde hacía años. A los trabajadores les pagaban incluso con vales. 

Jacobo Brukman, el propietario, ese día las trató con prepotencia, según evocaron años más tarde varias costureras ante MU: “Qué se creen, si ustedes piensan que manejan la fábrica mejor que nosotros, aquí tienen la llave”, les dijo y agitó su llavero que de inmediato fue a parar a su bolsillo. 

Miryam Bregman y Mariana Salomón, abogadas de los trabajadores, señalaron sobre la situación de la fábrica: “El grupo Brukman estaba conformado por tres empresas: Brukman Construcciones, Brukman Hermanos (de electrodomésticos) y Confecciones Brukman SAIC. Las dos primeras quebraron. En 1999, cuando comienzan las más serias irregularidades en el manejo de la última, se modificó la razón social de Confecciones Brukman por Cebex S.A. para que no se relacionara a Brukman con los manejos de las dos anteriores. En el transcurso de ese mismo año comenzaron los pedidos de quiebra contra Cebex”.

Tras diciembre de 2001, los trabajadores empezaron a gestionar la empresa y lograron mejoras económicas. Al poco tiempo, el 16 de marzo de 2002, unos 60 policías se hicieron presentes frente a la fábrica con la intención de desalojar el inmueble.

Los uniformados hicieron un inventario, pero luego se fueron y los trabajadores volvieron a ocupar la fábrica. Ese mismo año, el 24 de noviembre, la policía intentó desalojar el inmueble nuevamente. Otro desalojo ocurrió el 18 de abril de 2003. En todos estos episodios hubo cientos de vecinos de Balvanera y organizaciones sociales y políticas que hicieron vigilias en favor de los costureros. 

En septiembre de 2003 se constituyó la actual cooperativa y el 30 de octubre de ese año la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó la Ley N° 1.164, cuyo primer artículo expone: “Declárese de utilidad pública y sujeto a ocupación temporaria en los términos del Art. 30 de la Ley Nº 238, el inmueble sito en Avenida Jujuy 554/56/58/62/64, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, cuya Nomenclatura Catastral es: Circunscripción 10, Sección 20, Manzana 2, Parcela 23c”. 

El artículo octavo expone: “La Cooperativa de Trabajo 18 de Diciembre Limitada debe aceptar la incorporación en calidad de socios activos y en igualdad de derechos, en caso de que así lo requieran, de los trabajadores que se desempeñaban en relación de dependencia al 18 de diciembre de 2001 en la firma Cebex Argentina S.A , dentro del plazo de sesenta (60) días de la promulgación de la presente ley”.

El 25 de noviembre de 2004 se aprobó la Ley N° 1.529, complementaria. Artículo primero: “Decláranse de utilidad pública y sujetos a expropiación, en los términos de la Ley N° 238 (B.O.C.B.A. N° 798, de fecha 15/10/99), los inmuebles y todas sus instalaciones enumerados en el Anexo I que forma parte integrante de la presente Ley”. Artículo segundo: “La Ciudad Autónoma de Buenos Aires cede a título oneroso los inmuebles expropiados de conformidad con el artículo 1° de la presente Ley, constituyendo derecho real de hipoteca sobre los mismos a las siguientes cooperativas de trabajo Cooperativa de Trabajo 18 de diciembre Limitada, inmuebles e instalaciones enumerados en el punto 7) del Anexo I”.

La experiencia de Brukman marcó el camino a muchas otras empresas recuperadas del país. Lograron conservar las fuentes laborales, contratar más gente y gestionar con estabilidad una empresa.