SUBTE PARO

Sorpresivo para todos. Nadie lo tenía en sus planes, pero algo que parecía tranquilo, sin conflicto, terminó en un paro de la Linea C de subte que conecta las estaciones Retiro con Constitución. Gritos y golpes en la boletería fueron el detonante para que empleados de todos los sectores de Metrovias realicen la huelga.

 

El viernes se realizó una levantada de molinetes de las líneas B, C, D y H acordada por una reunión de delegados el día anterior. A las 8.30 hs. Marcelo Graciano, Gerente de Recursos Humanos de Metrovías se presentó en la boletería de la estación Constitución para intentar subir la térmica para encender los molinetes. Una delegada se puso delante para intentar impedirlo. En la puerta de la boletería se encontraba Néstor Piriz, delegado de auxiliares de la Línea C. “Llegó un custodio de Graciano que se llama Fernando Martínez, me apretó el cuello y después me dio dos golpes de puño en la cara”. Los empleados sostienen que Martínez es profesional en Kick Boxing.

Tanto Piriz como Martínez fueron trasladados a una dependencia la Policía Metropolitana en la Estación Boedo del subte. Allí se constataron las lesiones marcadas en el cuello y el rostro del Metrodelegado. Directivos de Metrovias afirmaron el agredido fue el custodio, pero en los oficiales no observaron agresiones en su cuerpo. Los trabajadores filmaron los hechos y aseguran que lo pondrán a disposición como prueba para la Justicia y para los Medios de Comunicación.

Por las boleterías y covachas de uno de los servicios fundamentales que tiene la Ciudad de Buenos Aires abunda un descontento creciente entre los empleados del subte desde la sanción de la Ley de traspaso que establece el control total por parte del gobierno a cargo de Mauricio Macri. Consideran que ese fue el momento en el cuál comenzaron a perder muchos de los derechos conquistados hasta entonces y que, por lo tanto, se ven amenazados los más importantes, la Ley de insalubridad que establece la jornada laboral de 6 horas y el aumento considerable de sueldo que obtuvieron en 2005.

La presencia de trabajadores tercerizados era lago que se había suspendido por la insistencia de los metrodelegados, pero cuando Subterraneos Buenos Aires Sociedad del Estado tomó las riendas de los trenes esta consideración se dejó de lado. Además ingresaron las máquinas expendedoras de boleto, algo que según el Sindicato del Subte amenaza los puestos de trabajo.

La tensión siguió en aumento cuando el Gobierno Nacional tomó la determinación de retirar sus efectivos policiales de las estaciones y boletaría en un acuerdo donde Ciudad los remplazaba con la Policía Metropolitana. Pero la decisión llevó a que los oficiales se concentren en los andenes y no en las boleterías como venían haciendo. Además, según los delegados, se redujo el personal policial.

La decisión de los boleteros y auxiliares de estación fue cerrar toda boletería con no tenga la presencia de las fuerzas de seguridad. La respuesta de Metrovias fue sancionar y realizar descuentos en los salarios de cada uno de los empleados que se sume a esta medida.

Por otro lado se establecieron multas para quienes participaron de un levantamiento de molinetes para solicitar la absolución de los empleados Petroleros de Las Heras condenados a prisión perpetua.

Metrovias inició un juicio por desafuero al delegado de auxiliares de la Línea C Néstor Píriz por la presunta agresión a un supervisor.

Algunos empleados consideran insuficiente el accionar por parte de la Comisión Directiva del Sindicato. El martes se realizará una Comisión Gremial. Allí se espera la anulación de sanciones descuentos y multas o la convocatoria a un nuevo paro.