Se realizó la última visita abierta a la obra del Parque de la Estación

El miércoles pasado, integrantes de la Mesa de Trabajo y Consenso, comuneros y vecinos apreciaron los interiores del antiguo galpón ferroviario restaurado. Falta muy poco para su inauguración y puesta en uso público.

La comunidad de los barrios de Balvanera y Almagro (Comuna 3 y 5), vivieron un momento histórico y emocionante al ver la concreción de una lucha vecinal de más de 19 años. La visita al espacio verde de Gallo, Perón, Díaz Vélez, Anchorena y las vías del tren Sarmiento fue muy concurrida.

Los vecinos recorrieron por última vez, antes de su apertura, la obra del Parque. Los asistentes se mostraron alegres al ver lo que se logró con la participación vecinal y el trabajo de la Mesa de Trabajo y Consenso, quien desarrolló el contenido del galpón de casi 3 mil metros, que estará dividido en tres sectores para sus distintos usos.

La comunera María Suárez, una de las principales impulsoras del proyecto le dijo a Abran Paso que sentía mucha alegría porque el proyecto se haya convertido en realidad después de casi 20 años.

“Yo entré al galpón y… no digo que se me cayeron las lágrimas, pero más o menos, fue una alegría enorme. Se pudo lograr porque hubo un montón de gente con el mismo objetivo, la misma idea de cómo tiene que ser un proyecto participativo”, afirmó.

Aún emocionada, dice “Esto es un jardín enorme para la comuna, un parque lineal hermoso, que fue planificado con flora nativa, que tuvo dedicación y amor de todos los vecinos para que esto pudiera ocurrir”.

También expresó que el proyecto fue una decisión política, que tiene que ver con las necesidades de la gente, con la descentralización y el haber posibilitado la participación democrática. “Es inédito el hecho de que se sienten el oficialismo y la oposición a plantear el desarrollo de un propósito de estas características, me parece que es un proceso de democracia. Pero, además, de maduración por entender cómo emprender este tipo de proyecto”, sostuvo.

Y especificó que hubo un consenso por parte de todos los bloques de legisladores porteños, lo que posibilitó la creación de la Ley del Parque de la Estación que tiene pautas concretas y artículos que determina el uso de los espacios y, que el proyecto comenzara a ejecutarse y gestionarse.

Durante el proceso no faltaron las instancias de discusiones, de reformulación, y de pesimismo: de pesar que no se iba hacer nunca, que era imposible que se transfirieran las tierras a la Ciudad…Sin embargo, a pesar de las negativas, y la ausencia en la agenda política “finalmente pudimos verlo hecho. Para mi es emocionante, porque se pudo hacer y es lo que nosotros queríamos. Queremos que sea un proceso participativo que dure a lo largo del tiempo”, concluyó.

En una gestión de la Ciudad en la que los terrenos son vendidos a empresas privadas con destinos inmobiliarios, el Parque de la Estación marca un hito en la lucha vecinal, que aspira a seguir fortaleciendo la participación ciudadana.