Se profundizan los reclamos por el accionar policial en el “Polo Falopero” de Balvanera

Luego de reiterados hechos de inseguridad en el barrio, desde la Red de Vecinos Manzana 66 aseguraron que ya no se sentarán a negociar con los policías, sino que publicarán toda la información que recolecten en su página de Facebook.

Por los hechos de inseguridad acontecidos el fin de semana, el miércoles pasado la presidenta de la Junta Comunal, Silvia Collin, llamó a los miembros de Manzana 66 a una reunión con el comisario Aldo Minola, de la  Comisaría Comunal 3A, y el Comisario Inspector José Luis Martinelli. Después de comentar la situación de lo que denominan Polo Falopero -una zona con gran cantidad de narcomenudeo entre 24 de Noviembre, Moreno, Yrigoyen y Catamarca (Balvanera, Comuna 3)-, los agentes se comprometieron a recorrer más la zona. Pero los vecinos ya perdieron la paciencia.

Las situaciones referidas por ellos son, por un lado, el robo a un hombre que fue interceptado en su viaje a una panadería, a la altura de Catamarca e Yrigoyen, donde lo asaltaron, golpearon y cuando le dijeron que se vaya, le tiraron dos balazos de salva.

El otro caso sucedió el viernes 21 de febrero, cuando un Volkswagen blanco, cuyos pasajeros se identificaron como Policías de la Ciudad, paró a tres vecinos del barrio que iban en su auto. Luego de pedirles sus datos, les dijeron de mal modo que les iban a retener el auto a menos que les pagaran 5 mil pesos. Pero cuando ellos discutieron la orden, los supuestos policías los amenazaron con darles dos días de calabozo.

“Una de las víctimas está con ataques de pánico. Ya basta, porque nos enloquecen con que estamos llenos de cámaras, de policías y no es cierto. Desde el mediodía del domingo hay una circulación de patrulleros y de motos importante. Si se mantiene este nivel de seguridad, donde hay patrulleros, motos, policía en la calle y están sacando a los vendedores de droga, nosotros nos quedamos tranquilos. En cuanto lo levanten, cortamos la calle”, le aseguró Alberto Aguilera, integrante de Manzana 66, a Abran Paso.

También explicó que si bien ellos tienen decidido no reunirse más con comisarios en privado, accedieron ante el pedido de la presidenta comunal. Pero fueron con poca expectativa. “Si no se soluciona nada seguiremos así. No creo que les guste que los escrachemos. Con nosotros se acabó, no tenemos más reuniones, no les festejamos más cumpleaños. Vamos a publicar todo lo que sabemos en nuestro Facebook (Manzana 66 Verde y Pública Oficial)”.

“Lo que sí queremos dejar en claro es el apoyo de la presidenta de la Junta Comunal. El fin de semana cuando contamos los actos de violencia, ella se ofreció para acompañar a realizar la denuncia en la comisaría. Nos sentimos respaldados”, escribieron en sus redes sociales. Sin embargo, como manifestó este medio hace algunos meses, los vecinos consideran que las autoridades porteñas y su policía negocian con “gente de más arriba”.

Alberto le atribuye el accionar policial no a la negligencia, sino a una “caja recaudatoria”. Y argumenta que antes la Comisaría Octava estaba a dos cuadras del Polo Falopero, pero que cortaron su jurisdicción en Avenida Belgrano, por lo que ahora la zona es administrada por otra dependencia, ubicada en Lavalle y Paso, a más de diez cuadras del área conflictiva; y que los policías no saben cuáles son las calles que ellos denuncian ni cuáles son los negocios donde los vecinos afirman que se vende droga, a pesar de que está marcada como una zona roja en documentos realizados por la Dirección General de Antropología Urbana (dependiente del GCBA) en 2017.

Además, el integrante de Manzana 66 habló sobre una serie de amedrentamientos que sufrió en las últimas semanas: le colocaron 20 motos policiales en la esquina de su casa y la vigilancia de dos policías en las afueras de una confitería a la que asistió.

“Yo no tengo nada que ocultar, si se ponen a investigarme no van a encontrar nada. Yo digo que me están cuidando más que apretarme. Si me quieren cuidar, que me cuiden, pero que no se metan más con los vecinos. No queremos más ventas de droga ni que golpeen a los vecinos. Se acabó”, concluyó.