Se preadjudicó la obra de la manzana 66

La plaza y el establecimiento escolar conquistado por los vecinos serán construidos por la empresa Salvatori SA y costará $48 millones.

La información se publicó en el Boletín Oficial de la Ciudad de Buenos Aires con la firma del Director General de Innovación Urbana del Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte, Martín Torrado.

Salvatori S.A. resultó la firma preadjudicada por la Licitación Pública N° 23/SIGAF/18 de la Ciudad y realizará la construcción del proyecto manzana 66, ubicada en la Av. Belgrano y las calles Jujuy, Catamarca y Moreno, resultante del proyecto participativo decidido por los vecinos en una jornada de discusión y planificación colectiva. El precio fue establecido en $4.818.5419, 20 y, según consta en el documento oficial, se adjudicó por considerarse la oferta más conveniente.

“Estamos contentos porque ya salió la preadjudicación de la licitación sobre la manzana 66. Nos dicen que en abril se van las canchas de fútbol que están en ese lugar, y que en mayo comienza la construcción de la plaza y de la escuela, que también es importante ya que son 300 las vacantes para un Jardín (de infantes), que hacen falta”, afirmó el referente de la Red de Vecinos Manzana 66, Alberto Aguilera, en diálogo con Abran Paso.

El primer proyecto del Poder Ejecutivo para ese espacio consistió en la construcción un microestadio, con capacidad para 18.000 personas, para la realización de eventos; eso generó el rechazo inmediato de los vecinos de Balvanera, quienes se manifestaron y realizaron distintos tipos de iniciativas para impedir que ese proyecto se concretara.

En la negativa de los vecinos de utilizar el espacio de la manzana 66 para la realización de un emprendimiento comercial por el caos que ocasionaría en la zona, siempre estuvo presente que Balvanera es uno de los barrios que tiene menor espacio verde por habitante de la ciudad de Buenos Aires, muy por debajo del porcentaje indicado para la salud de una población.

La  problemática que atraviesa los vecinos de la Comuna 3 por la falta de espacios verdes que mejore su calidad de vida, dio lugar a que sus reclamos pusieran énfasis para que el predio se utilizara en la construcción de una plaza, que permitiera cortar con tanto cemento que tiene la zona.

La idea comenzó a crecer hasta que tomó forma de proyecto legislativo y se aprobó en el Parlamento porteño. No fue sencillo, llevó largas jornadas con los representantes de todos los bloques y la presencia de vecinos.

Una vez aprobada la iniciativa, comenzó el reclamo por su implementación. En el medio, se hizo en el lugar un desarrollo y explotación comercial de alquileres de canchas de fútbol, que también generó la oposición de los vecinos, no sólo porque implicaba retrasar las obras para la construcción de la plaza, sino además, porque se instalaron enormes reflectores que iluminaban hasta altas horas de la noche, lo que provocaba dificultades varias, como por ejemplo, de conciliar el sueño de las personas que residen en las inmediaciones.

“Estamos contentos porque se va a construir la plaza y porque se van a ir las canchas que tanto molestan a los vecinos”, remarcó Alberto Aguilera.

Cabe destacar, que cada uno de los pasos que implicó que el próximo mes de mayo comience la construcción de una plaza y una escuela en la Manzana 66 contó con el protagonismo y la perseverancia de los vecinos, quienes se convirtieron en custodios del cumplimiento de la ley que ellos mismos generaron.