Se frenó temporalmente el traslado del Jardín Ramos Mejía

La comunidad educativa aseguró que el Gobierno de la Ciudad intentó concretar la mudanza sin autorización de la Justicia.

El lunes pasado, los sindicatos UTE, CAMYP, UDA y SUCTEBA se reunieron con autoridades del Ministerio de Educación e Innovación de la Ciudad de Buenos Aires, y acordaron que el traspaso hacia la escuela inicial dentro de la Plaza Manzana 66 (Catamarca y Moreno, Balvanera, Comuna 3) continúe suspendido hasta que no haya una resolución definitiva.

La reunión surge luego de que la comunidad educativa encontrara camiones de mudanza en la salida del Jardín Ramos Mejía (Venezuela 3158), que estaban intentando llevarse el mobiliario de la institución. Fueron descubiertos por integrantes de hospital, quienes lo notificaron.

“Los trabajadores del hospital, los docentes y otras organizaciones que también acompañan la lucha estuvieron hablando con el camión de mudanzas, con las directoras del jardín y con los miembros del Ministerio que estaban ahí, y lograron frenarla porque estaba en condiciones que no eran del todo formales y claras, no había ningún acta para sacar las cosas de ahí. También vinieron representantes de los sindicatos para hablar con los funcionarios, que se comprometieron a no hacer ningún traslado hasta tanto no se haga una mesa de consenso y diálogo”, le comentó una madre, Laura Valdez, a Abran Paso.

Valdez aseguró que el juez que lleva adelante la cautelar del año pasado que impidió el cierre del lactario del Ramos Mejía, Marcelo López Alfonsín del Juzgado N° 18, no tenía conocimiento del intento de mudanza y que fue informado luego por padres y docentes.

Si bien la Resolución 3968/18 establece el traslado del establecimiento, la normativa no aclara ninguna fecha específica, es decir, que la decisión de Ciudad va en contra de las determinaciones de la Justicia. “El fallo del juez de marzo, para la apertura de la sala de lactarios que habían cerrado, fue apelado por el Gobierno de la Ciudad pero lo perdió. Por eso el Gobierno desafía y no tiene problemas en ir hasta las últimas consecuencias”, denunció la madre.

Y agregó que una parte de los funcionarios de Educación defiende el traslado con el argumento de que el establecimiento no está en condiciones. Sin embargo, luego de una inspección ocular, el juez López Alfonsín afirmó lo contrario.

Valdez sostiene que la Dirección General de Infraestructura Escolar tiene buena predisposición para arreglar el jardín pero que el mayor problema se encuentra en el área de Educación Inicial, a cargo de María Susana Basualdo. “Infraestructura había aprobado una partida para arreglar el jardín el año pasado y ella lo frenó porque ya estaba en los planes mudar el jardín”, afirmó.

Y destacó: “Rodríguez Larreta dijo que no es un cierre, y quiere que ese discurso prevalezca. Técnicamente,  es un traslado pero lo que no dicen es que el lugar donde lo iban a trasladar es un jardín nuevo, que está promocionado como una de las 54 escuelas nuevas. Por un lado, están diciendo que construyen jardines nuevos y por otro lado están trasladando el Ramos, y ese edificio donde está ahora, no se sabe qué va a ser”.

Además, aseguró que cambiaron la inscripción del cartel de la obra, de “nueva escuela” a “escuela de reemplazo”, y confirmó que López Alfonsín fue notificado sobre todas las irregularidades. Ahora están a la espera de que se expida sobre la situación, ya que no lo hizo anteriormente más allá de la resolución de 2018. “Hasta ahora no se había expedido sobre el traslado porque no había nada claro. Yo tengo esperanza que dado lo que pasó, va a poder expedirse rápidamente”, concluyó.