San Cristóbal: un barrio de plazas de cemento

La Coordinadora “La Ciudad Somos Quienes la Habitamos” denuncia la sobre construcción y la destrucción de espacios verdes y patrimonios históricos de la Comuna 3.

La Ciudad Somos Quienes la Habitamos surge del encuentro de colectivos y organizaciones sociales, que se unieron para impulsar una nueva forma de concebir CABA. La agrupación sostiene que la planificación metropolitana está monopolizada por intereses económicos e inmobiliarios, que no se respeta la democracia participativa ni las comunas, que la sobre construcción colapsa los servicios públicos destruyendo la diversidad cultural y el patrimonio de los barrios, y que la privatización y mercantilización de los terrenos aumenta la desigualdad y la crisis de vivienda.

La Comuna 3 es una de las más pobladas y con más edificios del territorio porteño, y año a año ha disminuido la cantidad de metros cuadrados de espacio verde. Gracias a las luchas de los vecinos se lograron algunas victorias como la apertura de Manzana 66 (Av. Jujuy 400) o el Parque de la Estación (Juan Domingo Perón 3326), pero en San Cristóbal cada vez son más comunes las plazas de cemento.

“San Cristóbal, que yo lo recorro y camino a diario, es un barrio olvidado, donde no hay espacios verdes. El gobierno de Horacio Rodríguez Larreta hizo plazas secas, de puro cemento, con pocos árboles. Somos uno de los barrios y comunas con menos metros cuadrados de espacio verde por habitante, por eso pedimos plazas abajo de la autopista, polideportivos al aire libre para que puedan acceder los vecinos y que se planten más árboles”, le manifestó Cristina, integrante de la coordinadora, a Abran Paso.

Y agregó: “Me sumé a la organización porque me pareció una propuesta muy interesante para menguar el poder que tiene Rodríguez Larreta, que considero que está terminando con el patrimonio histórico y cultural. En estos 13 años que nos gobierna Cambiemos lo único que han hecho es hacer negocios a espaldas del pueblo”.

En este sentido, destacó que el Plan Urbano Ambiental comenzó a tratarse en plena pandemia, y que la agrupación solo se enteró gracias a otros militantes. “Querían legalizar lo ilegal, dándole obras a sus amigos en lugares donde no se puede construir porque son espacios que están en conflicto, porque los vecinos quieren un espacio verde o porque no quieren que se tire una edificación que para ellos tiene un valor histórico”, enfatizó Cristina. 

En ese momento, comenzaron a participar de los Consejos Consultivos, no sin dificultades ya que, según denuncian, en un principio no les permitían entrar a las videoconferencias. “Ahí hablamos de la suciedad que tiene el barrio, de las veredas que rompen y vuelven a hacer y nos salen fortuna, solicitamos que no se den más permisos para la construcción sin hacer un estudio minucioso del impacto ambiental, que no se construya más hacia arriba cuando está comprobado que hay más de 300 mil viviendas ociosas.Y encima faltan viviendas y los alquileres son altísimos. Quieren convertirla en una ciudad para elite, y el que no la pueda pagar, que se vaya al conurbano. Así lo dicen, en forma bastante despectiva”, aseguró.

Sin embargo, también puntualizó en su preocupación por la poca conciencia de la problemática por parte de algunos vecinos. “Creo que están encandilados por las macetas y las bicisendas. Si salieran a conocer y se informaran de lo que pasa, no le darían el voto (a Cambiemos). Se vendieron 26 inmuebles que eran de la Ciudad, que debían destinarse a la ciudadanía, a jardines maternales, escuelas, hospitales, poner huertas agroecológicas, o a hacer pequeños espacios verdes; y ninguno se enteró. Muchos están cayendo ahora”, concluyó.