Regionalización perinatal para reducir la mortalidad infantil en la Ciudad

La Legislatura porteña aprobó por unanimidad una ley que busca reducir la mortalidad infantil en la Ciudad de Buenos Aires a partir de un sistema de regionalización perinatal para la atención de embarazadas y niños nacidos de alto riesgo.

La ley tiene por objeto consolidar la regionalización de la atención de los partos con gesta probable menor a 32 semanas (o con evidencia ecográfica del peso del feto menor a 1500g) y de la atención neonatológica de los niños nacidos con peso menor a 1500g, en los establecimientos hospitalarios públicos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Son objetivos específicos de la ley disminuir la mortalidad de los recién nacidos de alto riesgo a través del desarrollo e implementación de los recursos humanos, físicos y económicos indispensables para garantizar la mayor seguridad infantil dentro de los primeros 28 días de vida y asegurar el acceso universal, oportuno y de calidad a servicios neonatales especializados en el tratamiento de estos grupos.

La regionalización perinatal se trata de “un sistema coordinado, dentro de un área geográfica, en el cual se busca alcanzar tanto la atención de calidad para todas las embarazadas y recién nacidos, como la utilización apropiada de la tecnología requerida y del personal perinatal altamente entrenado a un costo/efectividad razonable”.

El proyecto obtuvo dictamen por unanimidad en la Comisión de Salud y el Ejecutivo porteño ya confirmó su voluntad de implementar la norma.

“Esto tiene que ver con el debate que tuvimos en la campaña electoral en torno a las cifras de mortalidad infantil en la Ciudad de Buenos Aires” dice a Abran Paso el diputado Hernán Rossi del bloque SUMA+ que presentó la iniciativa.

“La propuesta tiene que ver con llegar a tiempo en la atención de los recién nacidos y de sus madres para reducir los índices de mortalidad infantil que no se condicen con los recursos que tiene la Ciudad” agrega el Legislador y “al Estado le corresponde organizar los excelentes recurso humanos que hay”.

La ley especifica que en la prestación de servicios se deberá priorizar la atención de mujeres y adolescentes de bajos recursos.

La Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires consagra en su Artículo N° 20 “…la garantía al derecho a la salud integral que está directamente vinculada con la satisfacción de necesidades de alimentación, vivienda, trabajo, educación, vestido, cultura y ambiente…”. Asimismo, en el Artículo N° 39 se “…reconoce a los niños, niñas y adolescentes como sujetos activos de sus derechos, les garantiza su protección integral…”.

Los datos oficiales de muertes infantiles (indicador que se mide sobre mil nacidos vivos) del Ministerio de Salud de la Nación muestran que, durante el período 2011-2013, la tasa de la Ciudad fue mayor a la de los trienios 2005-2007 y 2008-2010.

La evolución de la tasa de mortalidad infantil cada mil nacidos vivos en la CABA fue de  7.7 en el 2010 y aumentó considerablemente a 8.7 en el año 2014. El aumento de la mortalidad es el principal factor que explica este ascenso, especialmente la mortalidad neonatal precoz, es decir, aquella que ocurre dentro de la primera semana de vida.

La incidencia de la pobreza resulta un aspecto central de esta problemática. La desigualdad de oportunidades entre las Comunas del sur y las del norte de la Ciudad para el acceso a los derechos fundamentales se hace presente también en este tema, dado que la mortalidad infantil de las Comunas más pobres duplica la de las de mayor nivel socioeconómico. Los casos extremos se presentan en  la zona de la Comuna 4, que engloba al barrio de La Boca, Barracas, Parque Patricios y Nueva Pompeya, donde la tasa fue de 11,5 en 2013; y la Comuna 13, integrada por Núñez, Belgrano y Colegiales, donde en el mismo período fue de 5,3.

Estas muertes dependen en gran medida de la calidad de los primeros cuidados que reciben los bebés en los servicios de salud. Como señalan diferentes especialistas en el tema, “…en un país en el que casi la totalidad de los partos son institucionalizados, los niños nacen y mueren en los servicios de salud…”. Es decir, en los casos de mortalidad neonatal prevalecen aquellos factores vinculados con la atención del parto y los primeros cuidados que recibe el niño al nacer, teniendo también influencia la atención de la salud previa de la madre y el control periódico del embarazo.

La regionalización sin dudas resulta adecuada para lograr un mejor aprovechamiento de recursos. Ya que la persistencia de las altas tasas de mortalidad infantil en la Ciudad de Buenos Aires no se debe a la falta de recursos sino, ante todo, a la falta de coherencia, organización y planificación en el sistema de salud.