Reclamo por el traslado del Jardín del Hospital Ramos Mejía

La comunidad educativa de la escuela infantil logró la reapertura del espacio, pero aún continua vigente una resolución que establece su traslado a un edificio que se está construyendo en la Manzana 66.

La Resolución 3968 de diciembre de 2018 del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires establece el cierre del Escuela Infantil N° 6 del Distrito Escolar N° 6” del  Hospital Ramos Mejía, con todas las secciones que están funcionando, y su traslado para iniciar el ciclo electivo 2020, a un nuevo edificio, actualmente en construcción en la Manzana 66, llamado edificio de remplazo.

Días atrás, la comunidad educativa del Ramos Mejía convocó a un abrazo en su puerta para reclamar que no se cierre el Jardín y que se puedan abrir más. “Nosotros no estamos de acuerdo con el traslado para no perder un edificio educativo. No queremos perder una escuela infantil que está funcionando sin inconvenientes desde hace más de 30 años”, aseguró la docente del Jardín, Valeria Scaffa, en diálogo con Abran Paso.

Por otro lado, considera que los vecinos de manzana 66 vienen reclamando un jardín de infantes hace años y el Gobierno de la Ciudad se los prometió en función de brindar respuesta a la falta de vacantes para educación inicial en la escuela pública, que en la Ciudad son más de 20 mil.

Según la docente, se necesitan más escuelas y no que las cierren. “Existe un barrio que quiere sostener su escuela infantil y la viene apoyando desde hace años y, por otro lado, hay en la manzana 66 una comunidad que reclama la construcción de un edificio para una escuela que brinde respuesta a 200 o 300 vacantes nuevas y no que sea un edificio de remplazo”, sostuvo.

Docentes y padres durante este verano pusieron todos sus esfuerzos para la reapertura de la sala de Lactario, algo que finalmente se obtuvo luego de una acción de amparo colectivo interpuesto por la Unión de Trabajadores de la Educación. El juez que intervino en la causa efectuó una auditoria e inspección ocular y luego ordenó al Ejecutivo porteño la apertura del Jardín. 

“Queremos que nuestra escuela siga abierta manteniendo su característica como tal, con  las modificaciones y adaptaciones que sean necesarias. Nuestro edificio no es que se esté por venir abajo. Cuando fue la auditoria del juez se llevó una buena impresión con su equipo”, agregó Scaffa.

En estos momentos con el Ministerio de Educación no hay diálogo, quedó todo en la resolución y el traslado está judicializado, debería haber una nueva audiencia en relación al traslado.

En unos días la comunidad educativa del Ramos tendrá una reunión para acordar acciones. Quieren concientizar que no están rechazando un edificio nuevo, sino que abran otros para que más niños tengan la posibilidad de ir al Jardín y que el Jardín del Ramos quede donde está.