RECHAZAN LA CREACIÓN DE UN INSTITUTO EVALUADOR

El Salón Montevideo del Palacio Legislativo de la Ciudad de Buenos Aires fue testigo de una tensa reunión conjunta de las Comisiones de Educación y de Presupuesto para debatir la creación de un Instituto Autárquico de Evaluación educativa. EL objetivo fue obtener un dictamen para poder aprobarlo en la sesión del jueves 21 de agosto.

Se presentaron cuatro proyectos. El principal es del bloque mayoritario en ambas comisiones, sostenido por el partido gobernante de la Ciudad de Buenos Aires. Los legisladores del Frente para la Victoria presentaron un proyecto alternativo que es acompañado por el gremio docente más importante, UTE. Salpicado por el encontronazo entre la diputada Carrio y el senador Solanas UNEN logró presentar un proyecto unificado a último momento. Por último, en soledad, el diputado Alejandro Bodart presento su propio proyecto. Queda por dilucidar si finalmente el PRO contará con los votos que le faltan en el recinto para llegar a la aprobación de su proyecto. El bloque Confianza Pública de Graciela Ocaña y hasta el acompañamiento de algunos miembros de UNEN podría ser la solución que encuentren los legisladores oficialistas.

Los educadores porteños se concentraron en la puerta del Edificio Parlamentario. Adentro miembros de ADEMYS y diputados del Frente de Izquierda expresaron su rechazo a todos los proyectos. “Lo que se está discutiendo es una política que rechazamos porque las evaluaciones externas en ningún caso pueden ser una mejora para la educación. Todas las experiencia fracasaron” afirmó Laura Marrone, Sindicalista y Legisladora electa del FIT.

En efecto ese Gremio afirma que este Instituto permitiría a la Dirección de Evaluación recibir fondos por fuera de los estrictamente presupuestarios del Gobierno de la Ciudad (47 millones para el 2014, lo que significa más del 150% de aumento respecto del año anterior). A su vez instala, con carácter obligatorio, un sistema de evaluación externa, estándar, del desempeño docente por fuera del vigente, que se rige por los artículos 23 y 24 del Estatuto docente.

Denuncian “el vaciamiento de la educación pública, cristalizadas en la inscripción on- line, que prepara el cierre de grados y cursos en las escuelas de la ciudad y la implementación de las Escuelas de Innovación Pedagógica, el Bachillerato Internacional, y el ingreso de capacitadores privados a las escuelas, todas medidas que apuntan a una colonización de la Educación pública”.

¿Se oponen a la evaluación? “Es parte constitutiva del proceso de educación” Responde Marrone. “Lo hacemos constantemente, ajustamos estrategias didácticas, la bibliografía, tenemos evaluación final, evaluación colectiva, la del director. Lo que no sirve es la evaluación externa, censal, estándar. Esto se aplicó en México donde hubo 16 millones de pruebas el mismo día y quedó demostrado que no sirvió para nada”

Para ellos se trata de un pacto PRO- Frente para la Victoria – UNEN, que impulsan un paquete de leyes que apuntan a la privatización de espacios públicos de la ciudad, garantizando entre otras cosas la venta de terrenos fiscales para el negocio inmobiliario, construcción de shoppings y venta de predios a corporaciones, leyes que se aprobarán con el voto de legisladores salientes a cambio de la garantía de cargos.

En Mayo de 2013 presentaron “12 propuestas para mejorar la educación”. Las principales es la necesidad de poner en la agenda educativa de la Ciudad, en forma urgente, un plan de formación docente continúa en servicio, reformulando la jornada laboral, y sin pérdida de días de clase para los alumnos.

Las experiencias latinoamericanas educativos son un ejemplo por demás interesante para aportar al debate. Tal vez de hecho de que la evaluación externa determine a que carrera pueden ingresar los estudiantes chilenos cuando terminan la educación secundaria y la decisión de la Presidenta Chilena Michele Bachelet de iniciar un proceso de reforma educativa en Chile sea uno de los elementos más interesantes para tomar en cuenta.