Realizaron una mesa de diálogo entre comerciantes, vendedores ambulantes y vecinos de Once

Foto. Red de Vecinos Manzana 66

En la reunión, organizada y coordinada por comuneros, debatieron para buscar una solución pacífica a la problemática del espacio público en Balvanera.

Uno de los mayores conflictos que se desarrollan en Balvanera, y más específicamente en Once, es la utilización del espacio público por parte de los vendedores ambulantes. En una búsqueda por encontrar un desenlace a ese problema, miembros de la Junta Comunal 3 se reunieron con distintas organizaciones de trabajadores, cámaras comerciantes y vecinos.

En la encuentro estuvieron presentes Silvia Collin, Presidenta Comunal; los comuneros Gabriel Zicolillo, Alicia Aguerrido y Miguel Varela; Gloria Llopiz Ortiz y Víctor Yansenson de la ONG Buenos Vecinos; Agustina Mayansky, del Movimiento Trabajadores Excluidos; Luzmery Villanueva Dioses, integrante de Vendedores Ambulantes Independientes de Once; Arturo Stabile, ex vicepresidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa y titular de Comerciantes Activos, Eduardo Sirotsky, representante de la Cámara de Comerciantes Mayoristas e Industriales; y Guido Goldfarb, de Comerciantes Independientes.

Todo comenzó en una de las últimas juntas de comuneros, cuando Gabriel Zicolillo planteó que deberían lanzar un escrito separándose de las acciones violentas para con los manteros de la Ciudad ya que, según le comentó Gabriel a Abran Paso, si se daban acciones represivas, el primer gobierno en el que se iba a pensar era el de cercanía. “Yo planteaba que sería bueno que hagamos un comunicado aclarando que nosotros en la situación de Once no estamos teniendo incidencia, que nos han quitado responsabilidades y que asume las responsabilidades de eso el gobierno central porteño”, explicó.

“Silvia Collin me preguntó qué entendía yo que había que hacer ahí. Le planteé que había que generar una mesa de diálogo y una idea de resolución de conflicto, que se basa en reorganizar los galpones, hacerlos tentadores para el ingreso de la gente, que no sean inseguros, que tengan las condiciones de estructura que le permita a los manteros poder trabajar ahí adentro, como que no se filtren los techos y se moje la mercadería, y que esté bien iluminado y señalizado”, agregó.

Este proceso requeriría, en un primer momento, hacer un censo, para dimensionar la situación y mesurar el nivel de homogeneidad del reclamo. Para esto buscarán la cooperación de la Defensoría del Pueblo, con el fin de desarrollar un procedimiento similar al del DetectAR. Una vez que se conozca el volumen real del problema, se debería gestionar la autorización de la Dirección General de Ferias y Mercados del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana para que los vendedores ambulantes puedan trabajar en la plaza hasta que se arreglen los galpones.

“Si logramos pasar los vendedores a la feria hasta que logremos destrabar lo de los galpones, yo creo que tenemos un 60% de la cuestión resuelta. Ahí aliviaríamos muchísimo la tensión entre vecinos, manteros y comerciantes. Y una vez que logremos eso, podríamos trabajar de modo más prolijo sobre la solución definitiva. Pero esencialmente, lo primero que tenemos que lograr es apagar el conflicto permanente que hay en los alrededores de Once”, destacó.

También aseguró que la reunión fue muy productiva, a la vez que se manifestó optimista en cuanto a la posibilidad de llegar a un acuerdo: “Me parece que hubo un entendimiento de que si queríamos negociar algo, todos teníamos que ceder un poco, porque sino era imposible. Y la idea del trabajo de acá en adelante tiene que ser esa, la de que este problema se resuelve entre todos, no lo resuelve una conducción política iluminada. Estamos justamente vinculándonos con estos sectores porque entendemos que en nuestra comuna son los sectores de influencia en este tema. Entonces, todos tienen algo para  aportar y todos tienen que resignar algo”, apuntó.