Proponen declarar Sitio Histórico a una habitación del Centro Gallego

Se trata de la habitación 202 del Centro Gallego del edificio ubicado en Belgrano 2199 donde permaneció internado y falleció el narrador, ensayista, dramaturgo, dibujante y político español, Alfonso Daniel Manuel Rodríguez Castelao, el 7 de enero de 1950.

El ilustre y multifacético Alfonso Rodríguez Castelao se ha destacado como político, artista plástico y autor literario. Es considerado como la figura más importante de la cultura gallega del siglo XX; y vivió largos años en nuestra Ciudad hasta su muerte que tuvo lugar en el Centro Gallego de Buenos Aires.

Fue homenajeado por la Real Academia Gallega con el Día de las Letras Gallegas en 1964, reconocimiento reservado para personas que se destacan por su creación literaria en idioma gallego o por su defensa de dicha lengua.

En diciembre de 2011 la Junta de Galicia declaró su obra como Bien de Interés Cultural inmaterial. La Real Academia Gallega de Bellas Artes le dedicó el Día de las Artes Gallegas 2016 por los extraordinarios méritos artísticos de su obra.

Castelao nació en 1886 en la villa gallega de Rianjo, España. Era el primer hijo de Manuel Rodríguez Dios y de Joaquina Castelao Genme. El padre emigró a Argentina  y en el transcurso de 1895 Joaquina emigró también, llevando al pequeño Alfonso Daniel, para reunir a la familia en la provincia de La Pampa.

Allí residió hasta 1900 y según contó el propio Castelao descubrió el valor de la caricatura leyendo el semanario Caras y Caretas. Ese año la familia decidió regresar a Galicia y Castelao se matriculó en el Instituto General y Técnico, en el bachiller de Artes y entre 1903 y 1909 cursó la carrera de Medicina en la Universidad de Santiago de Compostela.

En julio de 1940 partió a Buenos Aires. Fue el máximo impulsor del Consejo de Galicia, creado en 1944 en Montevideo (Uruguay) y que pretendía agrupar a los diputados gallegos en el exilio, constituyéndose en representante de Galicia entre las instituciones republicanas en el exilio. Fue presidente del Consejo hasta su muerte.

Fallecido el 7 de enero de 1950 en el Centro Gallego, lo despide Galicia en febrero de 1950 con estas sentidas palabras  “…Castelao era para los gallegos doblemente sagrado, lo era por su talento artístico (de pintor, de dibujante, de narrador, de ensayista…) y por su inmensa sed de justicia, de justicia para Galicia y para los hombres. Nadie de la Galicia contemporánea aprovecho con mas inteligencia que él los done que le había concedido la naturaleza, en beneficio de sus paisanos y su tierra…”.

La Dirección General de Prensa del Gobierno de España despachó instrucciones a los medios acerca de cómo tratar la noticia: “Habiendo fallecido en Buenos Aires el político republicano y separatista gallego Alfonso Rodríguez Castelao se advierte lo siguiente:

La noticia de su muerte se dará en páginas interiores y a una columna. Caso de insertar fotografía, esta no deberá ser de ningún acto político. Se elogiarán únicamente del fallecido sus características de humorista, literato y caricaturista. Se podrá destacar su personalidad política, siempre y cuando se mencione que aquella fue errada y que se espera de la misericordia de Dios el perdón de sus pecados. De su actividad literaria y artística no se hará mención alguna del libro “Sempre en Galiza” ni de los álbumes de dibujos de la guerra civil. Cualquier omisión de estas instrucciones dará lugar al correspondiente expediente».

Sus restos fueron trasladados de nuevo a Galicia en 1984, y ahora descansan en el Panteón de Gallegos Ilustres, en el monasterio de Santo Domingo de Bonaval.

En los primeros días de Octubre, una de las más conmovedoras obras de Castelao “A derradeira leición do mestre”  viajo a Galicia para un homenaje que se realizo en Santiago de Compostela en ocasión de conmemorarse Esta obra debe regresarse a nuestro país así como todas aquella enorme producción artística y cultural desarrollada al calor de  ser porteño, de tantos españoles en el exilio que tanto aportaron a nuestro ser nacional

Por su parte, la historia del Centro Gallego de Buenos Aires comenzó el 2 de mayo de 1907 cuando se reunieron representantes de varias asociaciones gallegas en la calle Alsina 946, casa del presidente del Centro Vigués  Don Antonio Varela Gómez, lugar donde se firmó el Acta de Fundación en la cual se establecía que la misma respondía al objetivo de “…llenar las necesidades de que completamente carece nuestra colectividad”.

La Institución tuvo varios domicilios, hasta que en 1917, y merced a una suscripción popular, logró adquirirse el inmueble ubicado en Belgrano 2189, lugar en el que está emplazado actualmente.