Presunta estafa a trabajadores del subte en la compra de viviendas

Enrique Rositto, secretario de prensa del gremio, aseguró que la denuncia  sostiene que jefes de Metrovías prometían una casa del Instituto de la Vivienda de la Ciudad a los trabajadores que les adelantaban 150 mil pesos. Hay más de 350 trabajadores estafados.

“Estamos tratando de rastrear quién fue el primer responsable de la estafa” aclaró Rositto antes de la conferencia de prensa organizada para dar a conocer estos hechos, donde todavía no esta del todo claro el modos operandi.  A su vez, el jefe de prensa de la Asociación de Trabajadores de Subte y Premetro aseguró a este medio que el sindicato no va a realizar juicios de valor “sobre nuestros compañeros sabían o no de la estafa”.

La semana pasada, el legislador por Nuevo Encuentro José Cruz presentó una denuncia similar y denunció a través del diario página 12 que “desde fines de 2014, cientos de trabajadores del subte recibieron la oferta de adquirir inmuebles del Gobierno de la Ciudad y firmaron documentos que eran presentados como boletos de preadjudicación”. Según el mismo diario, en los documentos se  pudo observar uno de los boletos (ver facsímil), que lleva la supuesta firma del presidente del IVC, Emilio Basavilbaso, y del gerente general del IVC, Iván Kerr. También figura Mauricio Devoto certificando las firmas desde la escribanía general del IVC. Campagnoli señaló en la denuncia que presume que las firmas son apócrifas. En el caso de algunas viviendas –vinculadas con el traslado de habitantes de la cuenca Acumar– utilizan la firma del presidente de ese organismo, Homero Máximo Bibliani, quien dejó el cargo en 2010.

Campagnoli imputa por esta presunta estafa a “un grupo de trabajadores de sectores jerárquicos. Entre quienes son mencionados por los trabajadores se encuentran el jefe de Estacionamiento de la Línea C, dos supervisores de la misma línea y el jefe de Estaciones de la Línea B”.

En la denuncia se describe la operatoria con la que se habría llevado a cabo la estafa: les proponían la venta de las viviendas a un precio bajo –-en virtud de un contacto interno en el IVC– y los convocaban a una oficina en el Centro. Allí les hacían firmar papeles en blanco y luego les entregaban el boleto “a cambio de un depósito inicial que oscilaba entre los 70.000 y 150.000 pesos”. Las viviendas que ofrecían eran de los terrenos de Casa Amarilla (Pi y Margall al 900), de Acumar (Luzuriaga 837) y Lafuente 64/70. En la mayoría de los casos, las viviendas ya estaban adjudicadas por una orden judicial o por el IVC.

Campagnoli comentó a este diario que se enteró del presunto ilícito por el secretario general de los metrodelegados, Roberto “Beto” Pianelli. “Se comunicó conmigo Beto Pianelli frente a la denuncia que le llegó de algunos trabajadores de estar frente a una situación que parece constituir una estafa. Se habla de 350 personas estafadas. En promedio pusieron 100 mil pesos. Eso nos daría 35 millones de pesos”, destacó. “No sabemos si hay elementos del IVC involucrados y gente vinculada con el PRO. Vamos a hacer la denuncia penal correspondiente y un pedido de informes. Esperamos que las autoridades del Gobierno de la Ciudad puedan brindarnos explicaciones e investigar si hay responsabilidad de un funcionario porteño”, destacó al diario Página 12.

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