Preocupación por la situación del Luisa Vehil de Balvanera

El Teatro independiente está por perder su sede de la Avenida Hipólito Yrigoyen. Deben mudarse o comprar el inmueble donde están ubicados actualmente, pero no tienen los fondos para hacerlo, ni ninguna ayuda del Gobierno porteño. Por Ximena González

El espacio cultural Luisa Vehil, ubicado en la Avenida Yrigoyen 3133 (Balvanera, Comuna 3) está pasando una situación complicada: además de los meses que tuvieron que cerrar debido a la pandemia de COVID 19, ahora está en peligro su funcionamiento, luego de 14 años de lucha por mantenerlo. Los herederos del edificio quieren venderlo, por lo que los integrantes del teatro deben comprarlo o mudarse.

Esta nota fue realizada en base a una entrevista realizada por Martín Bustamante para el podcast de Abran Paso

Rubén Hernández Miranda, su director, le contó a Abran Paso que les pidieron dejar el inmueble el 1° de agosto, pero les manifestó que eso era imposible, ya que primero debían encontrar un sitio nuevo. “Es un gran dolor dejar el teatro construido por Luisa. Sumado a todo el conflicto que genera un traslado, buscar un espacio, pensar que tiene que tener acústica y lugar para poder llevar todo lo que tenemos, las parrillas de luces, toda la parte eléctrica, las gradas, el vestuario, la escenografía, el mobiliario, la biblioteca”, expresó..

Sin embargo, también aclaró que el edificio necesita refacciones para funcionar y para colocarle la ventilación por aire mecánico, que es necesaria para cumplir los protocolos por el coronavirus. “Es toda una inversión y hoy nos dijeron que no hagamos nada porque teníamos que comprarlo o irnos. Y ya hemos llegado a esta instancia que realmente no da para más. A la edificación hay que hacerle muchos arreglos, cosas que hay que resolver y todo es dinero. Y ellos lo quieren vacío, porque consideran que así lo van a poder vender”, destacó Rubén.

Los integrantes del Luia Vehil, en un principio, alquilaron el lugar, luego tuvieron un comodato por lo que, a pesar de que los herederos del establecimiento les hicieron dos juicios de desalojo, pudieron quedarse. Pero por la pandemia no pudieron reunirse y ese préstamo se terminó. Para quedarse en las instalaciones de Hipótilo Yrigoyen, deberían pagar 310 mil dólares, un monto imposible para ellos.

“No tenemos ayuda de nadie,y no tenemos cómo recaudar el dinero que ellos piden”, enfatizó Hernández Miranda, a la vez que apuntó: “En su momento, cuando salía 5 millones de pesos, le pedí a Horacio Rodríguez Larreta que canjeaera el inmueble dentro de esa vacante que tiene el Gobierno de la Ciudad, y así le dejábamos el teatro al barrio. Él me dijo que si me ayudaba a mí, tenía que ayudarlos a todos. Y él tiene que ayudarlos a todos, para eso se lo eligió”.

Para el director, la pandemia demostró la precariedad en la que trabajan los actores de la cultura y lo poco apoyados que son. En los 14 años de lucha en el Luisa Vehil, Rubén ha sufrido atropellos y menosprecios de funcionarios importantes, según contó. “Nosotros somos gestores de la Cultura, que estamos produciendo todo el tiempo a pulmón, de nuestro bolsillo. Rodríguez Larreta sabe que puede resolver nuestro problema, pero no quiere hacerlo, es una cuestión política”, denunció

Y agregó: Me duele en el alma que el esfuerzo de alguien como Luisa D`Amico con la ayuda de Luisa Vehil, mujeres ponderadas de esa época, levantaron un teatro en una comunidad que lo necesita, porque en el barrio es muy importante, y ellos no lo pueden ver. Y tal vez no lo van a poder ver nunca, porque siempre la cultura está en el último lugar”.

Pero este espacio también cumple una función social. Además de entradas accesibles para todo el público, brindan becas en cursos de oficios, en escuela de artes escénicas, capacitaciones y asistencia para los elencos que no tienen para producir sus obras, a quienes los proveen con escenografía y mobiliario. Con estas ideas en mente, sus integrantes no pierden sus esperanzas de que el proyecto siga en pie.

Actualmente, están teniendo reuniones y buscando funcionarios a quienes contarles la situación en la que se encuentran, al tiempo que averiguan por un nuevo emplazamiento donde asentarse. “Yo en primer lugar les hablo de salvar el Luisa Vehil y si no me queda ninguna alternativa que me den un sitio donde ir. Sigo insistiendo para quedarme y lo voy a seguir haciendo hasta el último día. Nosotros vamos a seguir trabajando, aunque sea en la calle. El tema es que no tenemos donde guardar todo lo que hemos conseguido y tenemos, lo vamos a perder”, destacó el director.

A la vez que añadió: “Tenía esperanza de que esto se iba a poder resolver. Yo no desconozco la situación en que está el mundo y en que está el país, pero creo que el trabajo que realizamos lo tenemos que seguir haciendo porque esta es nuestra función como comunicadores, como artistas. Seguiremos trabajando, seguiremos luchando y  tratando de impulsar todo lo que hacemos de la mejor manera, y ahora tratar de no quedar en la calle”.

En medio de estas incertidumbres, siguen ensayando en grupos reducidos y grabando para los contenidos de streaming que suben a su plataforma. En este momento tienen ocho producciones ensayando y están acordando con elencos de España, Uruguay y Perú para que vengan a hacer sus espectáculos a partir de octubre.