Preocupación por el aumento de los delitos y la inseguridad en Balvanera

Abran Paso dialogó con vecinos de Balvanera preocupados por el crecimiento de los delitos en las inmediaciones de sus hogares. Afirman que realizaron múltiples denuncias ante las autoridades, pero las respuestas no llegaron. Venta de drogas, robos y  homicidios son frecuentes en el barrio. 

Durante la reunión, el tema principal fue la venta de droga. “En la calle Urquiza entre Belgrano y Rivadavia y desde Jujuy hasta Boedo, es un zona roja de venta de droga. Hay vendedores en la puerta de los colegios Mariano Acosta y Zapiola y en la Facultad de Psicología”, afirmó el vecino Alberto Aguilera.

Los vecinos se quejaron de situaciones similares en las calles Matheu y Pichincha desde el 1000 al 1200. La preocupación en esta zona es porque, el año que viene, se abrirá una Escuela Inicial en Pichincha 1152. “Si bien no queremos droga en la Comuna 3, por lo menos pedimos que se evite la venta de droga en las escuelas”, agregó el referente vecinal.

Denuncian irregularidades en un almacén ubicado en la calle La Rioja entre Belgrano y Venezuela. Los vecinos llamaron en reiteradas oportunidades a la comisaría porque venden alcohol a la noche y se crea un grupo de gente que escucha música, bebe y grita; esto impide que los vecinos puedan descansar.

Manzana 66 aparece como una zona roja peligrosa de Balvanera en diversos materiales producidos por el Gobierno de la Ciudad. La plaza está abandonada de noche, sólo se puede ver algún policía en bicicleta de forma esporádica, pero no hay seguridad. Se observa venta de droga, prostitución, arrebatos y canguros.

“Otro lugar inseguro es Venezuela y Alberti, donde hay una obra en construcción inconclusa desde hace años y “paqueros” ingresan por la noche. Antes del cambio de autoridades policiales había personal de consigna, pero ahora desapareció”, comentó Aguilera.

“Hace dos años que participamos de todas las reuniones de Comisarías Cercanas, desde su creación. No vemos respuesta para esto. Tampoco responde el Ministerio de Seguridad de la Ciudad”, añadió.

Los vecinos fueron al Ministerio hace más de un año y les mostraron las cámaras, pero no tienen gente para controlarlas, llevar adelante el monitoreo y hacer prevención, “las cámaras pasan a ser un hermoso recuerdo para los ladrones porque para prevención no sirven”, agregó Alberto.

Hace una semana se desarrolló un enfrentamiento entre “narcos” que terminó con el asesinato de uno de los dealers. También detuvieron a una pareja que estaban vendiendo droga y a la semana siguiente, uno de ellos apareció nuevamente en la zona comercializando, “ya lo habían soltado. Nos queda la duda sobre si la policía no actúa o si está prendida. Si agarran varias veces a la misma persona y sale, algo no está funcionando, o la policía o la justicia”, sostuvo.

Hace un año, la zona más roja de la Comuna 3, la más complicada en venta de droga sobre la calle Urquiza, se había limpiado. Los comisarios Leal y Pereyra hicieron un trabajo que fue reconocido por los vecinos. Con la reestructuración de las comisarías, esos avances se detuvieron y volvió la venta de drogas. “Tenés a un comisario que actúa bien y lo cambian. Queremos saber por qué. A los vecinos no nos sirve este nuevo sistema”, se quejó Alberto.

Los funcionarios del Gobierno porteño pueden argumentar que la rotación evita que los comisarios organicen sus “kioskos”, pero ante la inoperancia frente al delito en Balvanera de parte de las Comisarías y del Ministerio de Seguridad de la Ciudad, los vecinos se preguntan: ¿en mano de quien nos están dejando?