Nueva asamblea en el Ramos Mejía por las licencias a los trabajadores

Las delegaciones gremiales repudiaron la propuesta del Gobierno de la Ciudad de darles cinco días de franco. Exigen que sean 10, debido a que hace casi dos años no tienen vacaciones. Por Ximena González

Personal de distintas áreas del Hospital Ramos Mejía de Balvanera se reunió, de manera espontánea, para repudiar el petitorio enviado por el Gobierno porteño con el que se les otorgan cinco días de licencia, plazo que para los trabajadores no es suficiente, teniendo en cuenta que no contaron con vacaciones desde que comenzó la pandemia de COVID 19.

“Estuvimos casi dos años sin descanso. Cinco días no nos alcanzan para poder sanearnos de las actividades que tenemos. Entonces salió esta asamblea, con la moción de todos los sectores técnicos, administrativos, enfermeros y camilleros, para rechazar esta decisión que toma el gobierno, que es muy precaria. Además, las paritarias fueron pocas y el bono no alcanza. Venimos muy cansados, muy golpeados. Nosotros pedimos que se den 10 días pero solo se los dan a quienes están dentro de la carrera profesional, o sea los médicos y otras especialidades”, le manifestó Luis Ledesma, enfermero y delegado, a Abran Paso.

Esta nota se redactó en base a una entrevista realizada por Martín Bustamante para el podcast de Abran Paso. Para escuchar el reportaje completo hacé click en el reproductor.

Y agregó: “Las organizaciones de trabajadores del hospital estamos bastante unidas. Empezamos a tener más diálogo, a articular entre las distintas agrupaciones. La asamblea tuvo bastante repercusión. En otros lugares ya están tomando la misma resolución para mostrar el desacuerdo con los días que nos están otorgando”.

También explicó que en las últimas tres semanas los casos positivos descendieron considerablemente (de picos de 120 pacientes entre marzo y mayo se pasó a 63 en julio), y por eso pedían las licencias en este momento. “Tratamos de no perjudicar a la población, al usuario del hospital, buscando la manera de poder limpiarnos de toda esta pandemia. Incluso organizamos un plan de cómo tomárnoslas. Pero hasta el momento, el GCBA sigue con esa postura y eso no cayó bien en el colectivo hospitalario”, expuso.

Asimismo bajó, de manera paulatina, la demanda de camas de terapia intensiva, de 10 a 6, y el número de testeos rápidos, de 700 a 300 aproximadamente. Luis afirmó que los vecinos de la Comuna 3 son muy conscientes en cuanto a los cuidados y que ven que al día de hoy, por lo menos en el Hospital Ramos Mejía, la guardia casi no recibe casos de coronavirus. Generalmente, los cuadros con síntomas suelen ser leves, estar vacunados o confundirse con enfermedades estacionales.

Al respecto, aseguró que “el plan de vacunación está haciendo efecto y la demanda de pacientes con COVID también está disminuyendo”. A la vez que añadió: “Todas las vacunas hacen efecto. Ninguna va a causarle daño a la persona, aunque algunas puedan tener una reacción un poco más sensible que otras”. Sin embargo, a pesar de esta alentadora noticia, siguen en alerta ante la posibilidad de una tercera ola.

“Nosotros ya veníamos viendo esto de la nueva ola y la variante Delta hace rato. Lo que cambió con las nuevas cepas no fue tanto la sintomatología sino la sensibilidad de contagio que tiene en la exposición. Hasta el momento, nosotros acá en el Ramos y en otros establecimientos como el Gutierrez no tenemos todavía ningún caso de esa variante. Pero estamos expectantes con respecto a lo que va a pasar y planificando de qué manera se puede actuar”, resaltó.