“Nuestres hijes son más importantes que cualquier marketing”

Esta semana en la Ciudad de Buenos Aires les estudiantes y docentes volvieron después de meses a reencontrarse presencialmente en las escuelas. ¿En qué condiciones de cuidado se dio esta vuelta? Para saber cómo fue esa experiencia desde la mirada de las familias, nos comunicamos con Mariana Ruibal, mamá de 6° grado integrante de Familias Organizadas del Acosta.

AP: ¿Cómo fue la vuelta a la presencialidad?

Mariana: La vuelta fue bastante conflictiva en muchos colegios porque no estaban preparados para abrir esta semana. La situación de la mayoría de los colegios es que durante todo el 2021 donde no hubo niñes ninguno recibió nada de parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires: no hubo arreglos ni limpieza profunda. Entonces, de repente se volvió el 8 para abrir un 17 a las corridas, con gente que es escasa porque hay muchísimo personal auxiliar que está exceptuado de volver a sus tareas. El Gobierno de la Ciudad Buenos Aires no suma personal docente ni no-docente. Y nosotros los padres, quedamos en el medio de una situación que es frustrante: por el gobierno que nos amenaza con que si no llevamos a nuestres hijes vamos a perder la vacante y por colegios que quieren abrir a toda costa sin pensar en la situación que cada uno de los padres tiene.

La situación de la mayoría de los colegios es que durante todo el 2021 donde no hubo niñes ninguno recibió nada de parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires: no hubo arreglos ni limpieza profunda.

AP: ¿Cómo fue la experiencia de las clases virtuales?

Mariana: La virtualidad del año pasado dejó bastante que desear, sin echarle la culpa a ningún docente ni a ninguna institución. No se dio abasto porque fue muy difícil para muchos docentes y padres que no contaban con conectividad o que tuvieron que pagarla de su bolsillo, conectándose a veces desde sus teléfonos con datos. Sabemos que en esta ciudad la desigualdad es enorme y la conexión no llega de igual manera para todo el mundo. Así que el año pasado la experiencia fue difícil. Porque además el acompañamiento emocional fue escaso y eso hizo que los padres tuviéramos que estar muchísimo más atentos, incluso, muchos padres tuvimos que sentarnos a hacer maestres de nuestros propios hijes.

AP: ¿Cómo se organizaron las familias?

Mariana: Nosotres en el Mariano Acosta lo que hicimos el primer día de clases fue armar carteles y hacer un semaforazo para mostrarle a la comunidad que estábamos en desacuerdo con la idea de empezar. Nos parecía que para empezar las clases tenía que haber seguridad porque no se puede entrar a las aulas si el colegio no está apto. También para mostrarle a les directives que estamos a favor de elles y para que no se sientan soles. Una manera de demostrarles que nosotres estábamos compartiendo la lucha y que nuestres hijes son más importantes que cualquier marketing. Sabemos que en muchísimas escuelas los kits de seguridad y de limpieza que llegaron no alcanzan o están en mal estado. Nosotres desde Familias organizadas del Acosta lo que intentamos es mostrar las diferencias que tenemos con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, porque las condiciones edilicias en las que están casi todas las escuelas dejan bastante que desear.  Además, hicimos un amparo para que estemos cuidados a la hora de decidir no enviar a nuestres hijes y no nos veamos en la situación de perder la vacante, que es tan difícil de encontrar en estos tiempos en la ciudad.

Nosotres como padres y madres entendemos que les niñes tienen una gran necesidad de volver a conectarse, pero entendemos que esa reconexión no puede darse en cualquier contexto.

AP: ¿Cómo viven este momento sus hijes?

Mariana: Nosotres como padres y madres entendemos que les niñes tienen una gran necesidad de volver a conectarse, pero entendemos que esa reconexión no puede darse en cualquier contexto. Si el contexto no está cuidado, elles mismes no quieren volver a la escuela. Nuestres hijes no salen a la calle sin barbijo, están todo el tiempo preocupados por si tienen alcohol en gel o por si tocan algo. Les niñes están preocupados por la realidad y por el futuro. Les chiques, mi hija por ejemplo que está en sexto grado, piensan que el colegio brinda muchas cosas y una de las cosas que necesitan que les brinde es seguridad. Hay muches que no tienen ganas de volver porque tienen miedo. Nosotres propusimos que se haga una comisión de seguimiento del cumplimiento del protocolo que este organizada por directives de la escuela, mapadres, familiares de la cooperadora y algún otro actor que se pueda sumar para estar segures de que todo va a cumplirse tal cual se propuso.