Menos shoppings y más plazas

Luego de que el Gobierno de la Ciudad enviara un proyecto a la Legislatura que propone la construcción de un shopping en el barrio de Caballito, varias agrupaciones vecinales, entre las que se encuentra Protocomuna Caballito, hicieron sentir su rechazo ante este emprendimiento. Su titular, Gustavo Desplats explicó los motivos de su oposición.

“Ya estamos trabajando – explicó Desplats – con un grupo de abogados amigos para presentar un amparo en la Justicia porque se ha incumplido el reglamento de la Legislatura de la Ciudad, que establece que las reuniones de Diputados tienen que hacerse con un mínimo de anticipación de 48 hs., cosa que no se ha cumplido a causa de las ganas de sacar este proyecto a los apurones”.

Desplats expresó su preocupación por la forma en que se está impulsando esta propuesta de ley que busca entregarle a la empresa IRSA los terrenos de Caballito para la construcción del centro comercial: “Más allá de que los vecinos estemos en contra, estamos preocupados porque no se está respetando la forma en que habitualmente la Legislatura se toma para resolver este tipo de conflictos. No se respeta el Convenio Urbanístico, y eso favorece a la empresa constructora”.

Además, el titular de Protocomuna explicó que se oponen también porque “Caballito es el barrio porteño con menor lugar de espacios verdes después de Almagro, y nuestro barrio, junto con Recoleta, es el lugar con más densidad de población de la ciudad. Mientras en la mayor parte de los barrios hay 15 mil habitantes por kilómetro cuadrado, en Caballito somos 30 mil”.

También, explicó Desplats, los legisladores de la oposición al gobierno porteño plantearon sus dudas sobre la titularidad de los terrenos, ya que sospechan que no pertenecen a quien la empresa dice. “También, desde el lugar de los vecinos, le pedimos al PRO que se realice un estudio de impacto ambiental hecho por cualquier universidad pública, a los efectos de evaluar cuáles son los problemas ecológicos que trae esta propuesta, a los que le sumamos los tres millones y medio de metros cuadrados que se construyeron en los últimos años en el barrio. Esto también nos preocupa”. Para finalizar, Desplats concluyó: “Todos sabemos que en Caballito no hay presión de gas, no hay presión de agua y hay cortes periódicos de corriente eléctrica, todo eso debido a la falta de inversión en las redes de distribución”.