Manzana 66 en penumbras / La Red de Vecinos advierte deficiencias en el sistema de iluminación del nuevo espacio verde de Balvanera

Todavía no se cumplió un mes de la inauguración de Manzana 66 Plaza de los vecinos y los ciudadanos del barrio ya observaron serias fallas en el sistema de iluminación. Varios miembros de la Red de Vecinos recorrieron la zona con un especialista en luminarias y detectaron que el nivel de la plaza es muy bajo.

Por otro lado se encontraron irregularidades. Algunas luces tienen mal el driver, esto provoca que el foco se apague de a ratos. Los faroles de la calle Catamarca no se prendieron desde la inauguración. En la columnas de iluminación solo funcionan los reflectores bajos, los más altos permanecen apagados. Hay leds quemados. Casi todas las luces de la plaza están puestas a un nivel bajo, solo se prendió con toda su potencia la lámpara que se encuentra en el ingreso de las rampas.

“Se puede ver una luz que ilumina mucha y todas las demás que apenas prenden. Esas son luces que con 48 led no se podrían mirar si están prendidas y en la mayoría de la Manzana se puede ver que no pasa nada”, afirmó Alberto Aguilera, el coordinador de la Red de Vecinos Manzana 66, en diálogo con Abran Paso.

Por otro lado faltan tachos de basura y bancos. “Prometieron 22 y pusieron seis. No son los que pedimos. Queríamos que sean altos, con apoyabrazos y respaldo para adultos mayores. Los que instalaron están sin barniz, así nomás”, describió.

Hasta ahora no se instaló la Estación Saludable, ni el Punto Verde, ni el puesto de Ecobici y no se colocó el cartel de construcción la Escuela. “Tenemos distintas irregularidades que hacen que no entendamos por qué se entregó la plaza”, cuestionó.

A pesar de todo, la plaza está siempre llena. Solo por la tarde porque no hay donde refugiarse del sol en la zona de juegos para los niños. A las 18 hs. comienza a llenarse y hasta las 3 hs. de la mañana se puede observar a chicos jugando con su bicicleta o su skate en la rampa. Muchas familias se tiran en el pasto para comer algo y tomar mate. “No nos equivocamos en el diagnóstico de que se necesitaba el espacio verde, pero no estamos conformes con lo que se entregó”, concluyó Alberto Aguilera.