Luego de la suspensión de la estación de subte, restaurarán la Plaza Alvear

Eduardo Ottaviani, paisajista convocado por el gobierno de la Ciudad para recuperar el espacio dañado por la frustrada construcción de la estación Plaza Francia, adelantó en que consistirá el proyecto que llevará adelante en los próximos meses.
Finalmente, luego de un año de idas y vueltas, Recoleta no tendrá subte. Al menos no será en su plaza principal, la Intendente Alvear, como reclamaban los vecinos nucleados en la asociación Basta de Demoler.

Los cuestionamientos principales de la Asociación apuntaban a la destrucción de árboles y palmeras que la construcción de la obra implicaría y, pese a la promesa del gobierno porteño de que por cada 9 extracciones repondrían 850 ejemplares, los vecinos mantuvieron el amparo y la Justicia les dio la razón.

En el medio, la plaza cerrada, con maquinaria y obreros parados, y con un costo que, según SBASE, rondó los 170 mil pesos por día.

Ahora, la tarea consistirá en desandar lo hecho intentando volver todo como estaba antes del inicio de la obras. Para tal desafío, el Gobierno de la ciudad convocó al paisajista Eduardo Ottaviani, docente de la UBA y especialista en espacio público, quien ya delineó un plan de trabajo.
“Pese a que todavía no hay una propuesta definida, se pueden adelantar algunos ejes para desarrollar. Uno es recuperar los perfiles de barranca, que en la Ciudad Autónoma quedan pocos.
Otro es restituir el espíritu de carácter histórico de la plaza, y que no se malentienda esto, no es que la plaza va a volver a ser como en 1880 sino rescatar elementos históricos pero sin dejar de lado los usos y las necesidades actuales del espacio. En ese sentido se van a contemplar los puestos de la feria que estuvieron en la plaza antes de las reformas y hay un compromiso de que ellos continúen, dándoles un lugar más cómodo y accesible”.
Consultado sobre el grado de intervención o daño que se produjo durante el año pasado, el paisajista afirmó que todavía no está evaluado, aunque desestimó los pronósticos más catastrofistas. “En estos días me reuní con funcionarios de la Ciudad y lo que ellos aceptan es que se trasladaron plantas de lugar. Hay un daño hecho, pero no es que se hizo un desastre. Hoy por hoy, se puede recuperar, si ni siquiera los arboles antiguos fueron tocados. Algunos eucaliptos fueron trasladados y también sé que unas palmeras fueron transplantadas, y tal vez se pueda volver a ubicar, pero es importante dejar en claro que esto no tiene que ver con salvar uno o dos árboles históricos sino de entender la plaza como una unidad de paisaje, como una totalidad. La idea es salvar la plaza y su barranca y si se producía la llegada del subte, solo la circulación de personas iba a dañar eso porque si las salidas estaban próximas a la plaza o dentro mismo, como se había proyectado, interfiere en el paisaje”.
Mientras se espera la aprobación definitiva del proyecto por parte de los funcionarios del área, el gobierno porteño evalúa como continuar el desarrollo de la línea de subterráneos. “Tuvimos un pedido de los legisladores que quieren modificar la traza de la línea H, y sugieren que en lugar de realizar la estación donde lo habíamos planeado, se coloque al lado de la Facultad de Derecho y después se continúe y se junte con la línea C -adelantó Juan Pablo Piccardo, titular de SBASE al diario La Razón-, es un proyecto interesante”.

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