Los manteros de Once piden “Justicia por Beatriz”

Foto de Ni una menos

Beatriz Mechato Flores fue atropellada el viernes cuando escapaba de un operativo policial. Los vendedores ambulantes hablan de represión institucional.

En medio de la pandemia de coronavirus que congeló la actividad económica en la Ciudad de Buenos Aires y la mayor parte del mundo, se reaviva el debate sobre la venta callejera en Once, la zona comercial de Balvanera (Comuna 3).

El motivo es la muerte de Beatriz, de 73 años. Era una jubilada que vendía medias en la vía pública de Once para subsistir y darle de comer a su familia. El viernes a media tarde hubo un operativo de la Policía de la Ciudad, Agencia Gubernamental de Control (AGC) y agentes del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana para incautar la mercadería de los vendedores ambulantes.

Beatriz huyó de los uniformados y en ese trayecto fue atropellada sobre la avenida Pueyrredón, a la altura de la calle Sarmiento. Más tarde fue derivada al Hospital Ramos Mejía, en México y Urquiza, también en Balvanera. Agonizó todo el fin de semana y falleció ayer martes a la tarde.

El lunes sus colegas marcharon desde Plaza Miserere (Mitre y Pueyrredón) hasta la sede de la Agencia Gubernamental de Control de Boulogne Sur Mer y Perón, a pocas cuadras. Durante la protesta, desde Vendedores Ambulantes Independientes de Once (VAIO) expusieron: “Los vendedores ambulantes junto con otras ramas protestando dando una lucha conjunta contra la represión racismo y xenofobia hacia los trabajadores de la vía pública cuyo delito es recurrir a la calle a buscar su sustento diario después del estado crítico del Gobierno anterior del cual es eco Larreta. Unidad de los trabajadores”.

Tras hacerse pública la muerte de Beatriz, desde VAIO expusieron: “Culpamos a la policía de Larreta y Espacio Público quien fueron los culpables que hoy nuestra compañera no esté más con nosotros Fue perseguida por espacio público y la policía de Larreta para robarle su única fuente de trabajo, su mercadería. Su único delito fue vender en la calle para llevar un pan a la mesa”.

La Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) sumó: “Beatriz Mechato Flores, de 73 años, había ido como cada día a Once a vender medias para ganarse el pan con dignidad cuando la policía porteña y los inspectores de la Agencia Gubernamental de Control, como lo hacen habitualmente, desplegaron un violento operativo de persecución y robo de mercadería en el que Beatriz perdió su vida”.

“Beatriz era una trabajadora de la economía popular, como 6 millones de personas en nuestro país, pobre y excluida, la venta ambulante era su forma de subsistencia a una edad donde su derecho sería una jubilación digna. El gobierno porteño ha encontrado en los vendedores ambulantes un enemigo a erradicar. El Gobierno de la Ciudad encabeza una política sistemática de estigmatización, persecución, violencia, represión y muerte. El asesinato de Beatriz no puede quedar impune, exigimos justicia por ella, por su familia y por sus compañeros y compañeras. La crueldad contra la venta ambulante tiene que terminar, Matías Lanusse de la AGC y los responsables deberán rendir cuentas por este accionar inhumano que se llevó la vida de nuestra compañera”.

El colectivo Migrantes x Migrantes expuso: “Trabajadora Ambulante muerta a consecuencia de las nefastas políticas del gobierno de la ciudad de Criminalización del Comercio Ambulatorio, eso que los de arriba llaman “informalidad” (la de los pobres, no la de los ricos y mafiosos)”.

“Beatriz de 73 años que falleció hoy, su muerte no se produjo por un accidente inesperado, falleció porque los inspectores y el ministerio de “seguridad ” de la ciudad la estaban persiguiendo para arrebatarle su mercadería del día, al querer huir fue atropellado por un vehículo. No estaba realizando un delito, tan sólo quería vender unas medias para llevar un poco de dinero a su hogar y sin embargo murió perseguida, por el miedo a que le arrebaten su mercadería y la terminen destrozando. ¿Es que acaso querer trabajar de la manera más humilde es estar condenado a la muerte en la Ciudad? Beatriz mujer valiente, mujer migrante, ambulante por siempre”.

Incluso el colectivo feminista Ni Una Menos se expresó al respecto: “Murió Beatriz una vendedora ambulante de medias en Once que con su puesto llegaba apenas a pagar el alquiler. El viernes pasado fue reprimida por el Gobierno de Larreta, que le quiso además quitar su mercadería. Para escapar cruzó corriendo la calle y la atropellaron. Beatriz falleció hoy, luego de estar cuatro días en terapia intensiva en el hospital Ramos Mejía. Basta de reprimir a lxs Trabajadorxs ambulantes. ¡Justicia por Beatriz!”

Los manteros de Once fueron expulsados de la vía pública por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en el verano de 2017. Hasta ese momento tenían puestos y toldos abiertos las 24 horas en torno a la estación cabecera Once del tren Sarmiento, en Pueyrredón, entre Mitre y Perón.

Luego, el entonces Ministerio de Ambiente y Espacio Público alquiló dos galpones en torno a la estación Once para montar sendos paseos de compras: La Rioja e Hipólito Yrigoyen y Boulogne Sur Mer y Perón. Los ex manteros que se instalaron en estas ferias denunciaban que había poco público, malas condiciones edilicias y bajas ventas. Muchas personas optaban por volver a las calles para vender sobre las veredas.

Los controles policiales además eran por momentos contradictorios: o los dejaban instalarse en calles y avenidas sin mayores controles o realizaban desalojos que terminaban en represión institucional e incidentes. Esta oscilación fue denunciada por vecinos en varias ocasiones, como en el ciclo Comisarías Cercanas o el Foro de Seguridad Pública (FOSEP). Esta una tendencia que se sostiene, pese a los recambios de autoridades policiales.

La muerte de Beatriz pone en debate una vez más la situación que se vive en Once. En el verano de 2017 parecía que iniciaba una nueva etapa, pero hasta el momento fue solo un capítulo más de un largo proceso que todavía continúa vigente.