Los ex manteros de Once se movilizaron a la Legislatura

Los vendedores ambulantes se concentraron en la puerta del parlamento porteño para reclamar soluciones para los problemas edilicios que padecen en el predio que les fue asignado para evitar la venta en la vida pública.

Desde temprano se concentraron en histórico edificio ubicado en  la calle Perú entre Hipólito Yrigoyen y Alsina. Allí los recibió el legislador Adrián Camps, asesores del equipo de Pablo Ferreyra, la coordinadora del Bloque del Pro quien se comprometió a realizar gestiones para que la comisión de trabajadores sea recibida por el espacio oficialista.

El legislador Gustavo Vera se comunicó con ellos para avisar que tenía un compromiso agendado con anterioridad por las situaciones de los vecinos del barrio de La Boca que sufrieron un incendio hace pocos días.

Por intermedio de del legislador Carlos Tomada los vendedores recibieron una invitación para reunirse con el bloque del Frente para la Victoria.

“Agradecemos a todos estos legisladores y espacios políticos por su interés. El resto fue notificado oportunamente de la actividad del día de hoy y la gravedad de los problemas que llevaron a los trabajadores a gestionar reuniones, pero no fuimos atendidos, ni notificados como se debería desarrollar con su función en el Estado, su ausencia fue un dato de preocupación para nuestro sector” aseguraron en un comunicado.

“También queremos destacar lo inaudito e injustificado de la presencia de la infantería en la Legislatura durante toda la jornada controlando todas las acciones de nuestros compañeros quienes se manifestaron pacíficamente” agregaron.

Los ex manteros denunciaron un “espionaje descarado” por parte de la Policía de la Ciudad contra trabajadores.

Advirtieron que se les negó el ingreso a los despachos aduciendo un tema se seguridad y excusas burocráticas, “podemos decir que se nos prohibió el ingreso a la Legislatura” consideraron.

Producto de esta situación los legisladores los recibieron fuera del recinto como forma de repudio a lo que consideraron un acto de “censura y autoritarismo”.

“Las acciones de los trabajadores se seguirán desarrollando en los próximos días y serán de carácter masivo y dentro de nuestro legítimo derecho a la expresión y peticiones a las autoridades” advirtieron.

Los problemas edilicios de los predios mencionados y las escasas ventas por parte de los vendedores parecen mostrar un conflicto inminente sobre el cuál habrá que trabajar si se quiere evitar la situación que se produjeron en varias oportunidades.