Las nuevas medidas sanitarias anunciadas por el Presidente

Se rigen según 3 factores: Razón (aumento de casos en últimos 14 días), Incidencia (cantidad de casos sobre población) y Ocupación de camas UTI.  Y además, tendrán vigencia desde el 1° al 21 de mayo, inclusive.

Las medidas

Los lugares del país se clasifican en 4 categorías: Riesgo bajo, Riesgo medio, Alto riesgo epidemiológico y sanitario, Alarma epidemiológica y sanitaria.

En todo el país se suspenden los viajes grupales de egresades, de estudio y de grupos turísticos. También las reuniones sociales de más de 10 personas y la asistencia al trabajo para personas de riesgo.

En las zonas de alerta epidemiológica y sanitaria, como por ejemplo, el AMBA, las actividades suspendidas alcanzan a centros comerciales y shoppings, iniciativas deportivas, recreativas, sociales, culturales y religiosas en lugares cerrados. También, se prohíben los deportes grupales y los casinos, bingos, discotecas y salones de fiesta. 

Los locales comerciales estarán cerrados entre las 19 y las 6 del día siguiente, con excepción de los esenciales con horario nocturno. Luego de las 19, podrán continuar bajo las modalidades delivery. En los horarios autorizados de funcionamiento, sólo podrán atender a sus clientes en espacios habilitados al aire libre.

En el ámbito educativo, se suspenden las clases presenciales y las actividades  educativas no escolares presenciales en los todos los niveles.

Se prohíbe la circulación entre las 20 y las 6 de la mañana de cada día (según las jurisdicciones, las autoridades podrán solo ampliar estos horarios en función de las especificidades de cada lugar). El transporte público será solo para esenciales y autorizados.

En las zonas de riesgo sanitario y epidemiológico medio (entre 50 a 150 casos c/ 100.000 habitantes), es facultad y responsabilidad de los gobernadores adoptar en forma temprana medidas que disminuyan la circulación para prevenir los contagios.

Donde exista un alto riesgo epidemiológico y sanitario (más de 150 casos c/ 100.000 habitantes) se suspenden actividades sociales en domicilios particulares, salvo para la asistencia de personas que requieran especiales cuidados, y en espacios públicos al aire libre de más de 10 personas. Se prohíbe la práctica recreativa de cualquier deporte en lugares cerrados donde participen más de 10 personas, no funcionan casinos, bingos, discotecas y salones de fiesta. Se establece el cierre de los bares y restaurantes a partir de las 23 . No se podrá circular entre las 24 y las 6 de la mañana de cada día (según las jurisdicciones, las autoridades podrán solo ampliar estos horarios en función de las especificidades de cada lugar.). El aforo será de 30% para eventos culturales, sociales, recreativos y religiosos, cines, teatros, clubes, centros culturales y afines; locales gastronómicos y gimnasios.

Con el objetivo de garantizar el cumplimiento de las medidas, se habilitan disposiciones locales y focalizadas de contención para limitar la circulación por horarios, por zonas o determinadas actividades, teniendo en cuenta el estatus sanitario. Estas medidas podrán adoptarse también en los lugares de alto riesgo o riesgo medio y respecto de partidos y departamentos de menos de 40.000 habitantes.

Los argumentos del presidente

Alberto Fernández se dirigió a la población mediante un discurso grabado. El mandatario y sus ministros decidieron las nuevas restricciones luego de una larga serie de reuniones con gobernadores y funcionarios.

Su discurso comenzó con un repaso de la evolución de la pandemia desde el inicio del año. “Comenzamos enero con un rebrote, seguramente vinculado a las fiestas, que nos obligó a tomar medidas sobre la nocturnidad. Después de esas medidas pudimos atravesar el verano con cuidados y sin mayores restricciones”, aseguró.

Luego, recordó las medidas dispuestas el 18 de marzo para “reforzar la prevención ante el riesgo de la segunda ola y de las nuevas variantes del COVID que aparecían”. La consecuencia de esas medidas fue que la mitad de los tenían reservas para hacer turismo en Semana Santa decidieron cancelarlas.

El 7 de abril se anunciaron nuevas restricciones, pero los casos continuaron aumentando de manera exponencial y las terapias intensivas comenzaron a ocuparse de manera muy veloz. “Personalmente, todos los días reviso la cantidad de casos, la ocupación de camas de terapia intensiva y los fallecimientos que ocurren en la Argentina”, destacó Fernández.

Luego se refirió al resultados de las medidas que se anunciaron hace dos semanas: “están mostrando buenos resultados porque hemos contenido el crecimiento exponencial en el AMBA y otros lugares del país. Si no lo hubiéramos hecho, seguramente la curva hubiera seguido creciendo y el sistema de salud estaría mucho más complicado de lo que está”.

Mas allá de estos efectos positivos aseguró que la situación “no se encuentra de ninguna manera resuelta” porque “la cantidad de casos es realmente muy elevada” no solo en el AMBA, sino también en otras zonas con alta tensión sanitaria. 

La preocupación se manifiesta por lo que puede ocurrir durante las próximas semanas en cuanto a la ocupación de camas. “Necesitamos una reducción de casos más marcada y sostenida”, afirmó el Presidente, en sintonía con el planteo que hicieron desde la Provincia de Buenos Aires.

En una parte de su discurso se dirigió a las familias argentinas afectas por la pandemia: “sé muy bien que la pandemia es un desafío muy grande, no sólo para todas las sociedades, sino también para cada persona y cada familia. El esfuerzo colectivo que estamos haciendo vale la pena”. Luego, habló sobre las personas que fueron víctima del COVID, “a quienes han perdido a seres queridos, quiero enviarles todo mi acompañamiento”, afirmó.

La contención económica

Alberto Fernández sostuvo que las medidas son limitadas en cuanto las posibilidades que existen: “elegimos en función de nuestros valores y de nuestras prioridades. Nuestra prioridad ha sido y es cuidar la salud y la vida. Con ese objetivo trabajamos también preservando la economía de las personas y de las familias”.

Con el objetivo de afectar lo menos posible la actividad económica, se inclinó por restringir la circulación nocturna, “sabiendo que así la inmensa mayoría puede realizar su trabajo”.

También anunció la continuidad y ampliación del Programa de Recuperación Productiva a través del cual el Estado Nacional paga una parte de los salarios de los trabajadores en sectores más afectados por la pandemia.

Ratificó el programa Potenciar Trabajo para asistir a los trabajadores del mercado informal y a desocupados afectados por la pandemia. También el incremento del salario mínimo, vital y móvil que “impacta positivamente sobre trabajadores y trabajadoras”.

Reivindicó el Programa Producir para fortalecer proyectos en los que participan mujeres y diversidades que hayan atravesado situaciones de violencia de género. También, los apoyos a los sectores de la cultura y del turismo con diversos instrumentos.

Se extendió el pago de las Becas Progresar para que cubra todo el año y se incrementó el monto de las becas para llegar a un millón de jóvenes.

Se amplió la AUH para lograr que más de setecientos mil nuevos y nuevas titulares accedan a ese derecho. Se decidió un nuevo bono para jubilados y jubiladas.

Por otro lado, se extendió hasta el 30 de junio la devolución del 15% de las compras con tarjeta de débito en los sectores de menores ingresos, se expandió la cobertura de la Tarjeta Alimentar y se incrementó su valor en un 50%. También, se anunció un refuerzo de las partidas para comedores escolares, comunitarios y compra centralizada de alimentos.

“Todas estas medidas implicarán una inversión del gobierno nacional de más de 300.000 millones de pesos”, destacó el Presidente,

“Ahora bien, jamás, jamás me haré el distraído frente al problema que estamos viviendo. Soy el Presidente de todos los argentinos y argentinas. Es mi responsabilidad establecer medidas contundentes frente a la pandemia, para evitar que el descuido nos arrastre hacia un escenario de mayor gravedad”. 

La cláusula gatillo de Merkel

“Las medidas que adoptamos son las que se han tomado en todo el mundo. Con el virus, es imposible negociar. Frente al virus, tenemos que tomar medidas firmes”, afirmó Fernández, en una clara alusión a un discurso de su par Alemana. “Yo tengo un único enemigo: el virus. Lucho junto a ustedes contra una pandemia que provoca inmenso dolor. No tengo otros enemigos de ningún tipo. No tengo rencores”, agregó en otro momento de su discurso.

Luego, se refirió al escenario electoral: “es imposible especular electoralmente y al mismo tiempo cuidar a la gente. Cualquier especulación que se haga terminará ayudando al virus y agravando el problema”.

Y finalmente, mandó un mensaje al Alcalde porteño: “las medidas ante la pandemia son estrictamente para salvar vidas. Las normas que establecemos debemos cumplirlas todos por igual”.

La crítica implícita a Rodriguez Larreta no se limitó a su “rebelión educativa”, también se detuvo en la necesidad de cumplir con los controles: “debemos entender que si no hay buena fiscalización se producen situaciones de injusticia. Allí donde hay un grupo o pequeñas minorías que las incumplen, eso tiene impacto sanitario y termina perjudicando a todos y todas”.

Para ratificar que su horizonte se vincula a la política implementada por la canciller alemana Angela Merkel, el mandatario informó que enviará un proyecto de Ley al Congreso de la Nación “para que en función de criterios científicos claros y precisos se faculte al Presidente de la Nación y a los gobernadores a tomar restricciones y medidas de cuidado durante esta situación excepcional”.

La iniciativa es similar a la aprobada semanas atrás por los germanos. Allí, cuando se supera una determinada cantidad de casos cada 100,000 habitantes, se aplican automáticamente restricciones preestablecidas.

Por otro lado, con esta decisión, el presidente involucra también a otros poderes del Estado para que las medidas alcancen mayores niveles de consenso. “De este modo estoy ratificando mi vocación de diálogo. La pandemia nos exige una inmensa responsabilidad. Y es la política quien debe tomar las decisiones y encontrar las respuestas al desafío que enfrentamos”, aseguró Alberto Fernández.