La transformación de Buenos Aires en la mirada del cine

05-07-12

¿Qué pasaría si hubiera existido el cine desde la llegada de Garay?

Esta ciudad donde cada día caminamos, nos conocemos e interactuamos, vive en permanente cambio, en constante transformación. Cada casa, cada ladrillo esconde, como un testigo silencioso, huellas de un pasado que aguarda pacientemente a aquellos que busquen reconstruirlo. El Centro Audiovisual de la FADU es uno de ellos.

“Queríamos documentar la transformación de Buenos Aires y se nos ocurrió que el cine podía ser una fuente” nos comenta la arq. Graciela Raponi, directora junto al historiador Alberto Boselli del proyecto UBACyT “Memoria visual de Buenos Aires”. Con esta idea en mente, lo que en un comienzo consistió en  recopilar todo material audiovisual donde la ciudad hiciera aparición, luego trocó en un proyecto más complejo y creativo. “Podíamos seguir difundiendo éstas imágenes en ciclos de cine o jornadas sobre Cine y Ciudad -cuenta Graciela-, pero disponiendo de todo este material pensamos ¿por qué no reconstruir la transformación de la ciudad como si hubiera existido el cine desde que llegó Garay?”. Fue entonces que, valiéndose de fotografías, daguerrotipos, planos, datos de catastros, dibujos y animaciones digitales, pudieron llevar adelante estas navegaciones virtuales donde, a través de cuatro DVD´s, reconstruyen la historia de la costa dela Ciudad desde el Riachuelo a Retiro. “Ahora estamos trabajando en el quinto, que iría desde Retiro a Ciudad Universitaria” comenta entusiasmado Alberto.

 

Del piolín a la PC

Quince años atrás, cuando comenzaron, los cálculos daban desparejos; la abundancia de documentación contrastaba con la escasez de tecnología. La animación se valía más de fotos pegadas con cinta scotch y trencitos empujados a piolín que de programas de PC. Sin embargo, la confianza siempre se mantuvo intacta. “Cuando lo hacíamos sabíamos que iba a venir la animación digital. Veíamos la película de Spielberg donde se movían los dinosaurios y pensábamos `mucho más fácil es que desaparezca un edificio y aparezca otro´” nos cuenta Graciela.  Por suerte ese día llegó y la animación digital, de la mano de Diego Cortese y Juan Ortiz,  permitió seguir reconstruyendo la ciudad sin perder ni el toque artesanal ni la rigurosidad científica. Y si de rigurosidad se trata, Alberto parece ser el indicado para hablar. “Tengo todo un archivo de informaciones visuales falsas empezando por el billete de $50 donde, explorando la imagen impresa dela Casa Rosada, se ve una parte que nunca existió. Se ve que con la computadora repitieron una ventana de una forma que nunca estuvo” comenta y ante nuestra asombro aclara “esas cosas parecen menores pero importan y mucho a la hora de reconstruir la memoria visual urbana”.

 

La memoria de los lugares

Esta búsqueda del detalle, de la mayor fidelidad posible es una constante en el equipo: “siempre se trata de mantener el rigor histórico de todas las imágenes, porque si bien yo digitalmente puedo agarrar y transformarla de mil maneras no es esa la intención. Este es un documento, que se note” comenta Diego.

Lo que se nota y mucho es su compromiso con el trabajo encarado, que ya ha dado más de un fruto: los videos han llegado tanto a escuelas primarias como también a posgrados. “Esta cosa de lo visual tiene esa amplitud de registros, tenemos esa satisfacción” explica Alberto y enseguida arremete Graciela con una idea directriz que permite entender el por qué del proyecto: “la transformación de la Aduana Vieja, cómo va avanzando la costa y la aparición de Puerto Madero son cosas que no las podes imaginar, son muy espaciales. Como piensa Bachelard: la memoria esta en el espacio, no en el tiempo que pasa y no vuelve”.

 

Los cuatro videos que integran el proyecto “Memoria Visual de Buenos Aires” han obtenido el Premio Bienal Arquitectura 2006 (CEPAU-SCA) y el primer Premio CICOP (Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio) y se encuentran a disponibilidad de quienes lo deseen.

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