La revancha del corso de San Cristóbal: regresó luego de varios años y es el único en la Comuna 3

San Cristóbal es carnaval. Agrupaciones murgueras de distintos lugares de la Ciudad llegaron al barrio para participar de un verdadera fiesta popular.

Se desarrolló el primer fin de semana de febrero y se replicará el sábado 8 y domingo 9.

Con el empuje de vecinos y fuerzas vivas locales, el corso de San Cristóbal está más vivo que nunca. Pasó de ser solo un recuerdo entre memoriosos a consolidarse como el único circuito de carnaval dentro de la Comuna 3, compartida con el barrio de Balvanera. 

Por segundo año consecutivo, San Cristóbal tiene dónde festejar al Momo y su ritmo de bombos. El eje está puesto en la Plaza Martín Fierro, los sábados 1 y 8 y los domingos 2 y 9 de febrero.

El año pasado, se desarrolló sobre la calle Constitución y en esta oportunidad se hace dentro de la plaza, con el desfile de las agrupaciones murgueras sobre la calleja principal y el escenario dispuesto al pie de la fuente central, con miras hacia el Polideportivo y la Autopista 25 de Mayo. 

La organización corre por cuenta del Club Deportivo San Cristóbal, con sede en Constitución 2884 desde 2016 (aparte de una larga trayectoria en el barrio) y la agrupación Resaca Murguera, fundada en 1999. Ambas se encargaron de hacerlo tanto en 2019 como este verano. También se contó con apoyo de la Junta de Estudios Históricos del barrio de San Cristóbal Jorge Laroca.

Tras el éxito en convocatoria de este primer fin de semana, desde el club señalaron: “Vecinos y vecinas disfrutando un momento agradable, nuestros niños y niñas jugando todas y todos juntos, risas, juegos y demás en una noche donde el barrio se vuelve a unir en familia una vez más”.

El baile de la plaza. Los colores murgueros se desplegaron con toda su fuerza en la noche de la Plaza Martín Fierro.

En Resaca Murguera agradecieron la visita de agrupaciones de otros barrios y artistas del género. Celebran que “la Plaza Martín Fierro se pinte de colores de Carnaval” durante estos dos fines de semana de febrero. “Mate, reposera, choripán y murgas para disfrutar en el barrio. No dejes de venir”, resaltan el perfil familiar del encuentro.

Este primer fin de semana, entre otras, desfilaron las agrupaciones: La Locura de Boedo (que celebra 20 años de vigencia), Los Pizpiretas de Liniers, Calaveras de Constitución, Los Dandys de Boedo, Derrochando Alegría (también celebra dos décadas), Los Pretenciosos Porteños, La Redoblona (Almagro).

Los más chicos también tuvieron espectáculos especiales. Se presentaron Los Rockan y se proyectó un stand de maquillaje. También durante ambas jornadas hubo espectáculos de clown (payasos). 

Abran Paso estuvo presente el primer fin de semana del corso en la Martín Fierro y había una mayoría de familias, con variopinto de edades. Los más chicos jugaban con espuma y correteaban en los alrededores de la calleja principal destinada al desfile de las murgas. Las personas mayores estaban a ambos lados de la valla para ver a los músicos y bailarines. Incluso algunos llevaron mantas y reposeras para ver el espectáculo desde las zonas parquizadas. El centro de adultos mayores dentro de la plaza estuvo abierto, con sus integrantes reunidos. 

Cada año, las agrupaciones murgueras renuevan su cancionero, para sumarlos a sus himnos clásicos. Uno de los momentos cumbre en cada presentación es el de la canción de protesta. Allí, las murgas que se presentaron en San Cristóbal se refirieron a distintas problemáticas, con eje en la situación socioeconómica del país. Algunas incluso enfatizaron sobre figuras políticas contemporáneas. Las luchas feministas, emprendidas por distintos colectivos políticos y civiles, también estuvieron presentes, tanto en los apliques brillantes sobre los uniformes de varias bailarinas como en las letras de muchas canciones. 

Durante el desarrollo del carnaval hubo varias mesas de difusión, a un costado del desfile de las agrupaciones. Una de ellas tenía folletería sobre el carnaval porteño, con fechas y lugares de interés. Se sumaba otra del Club Deportivo San Cristóbal, con los horarios y todas las actividades que allí se ofrecen. Invitaban a los vecinos interesados a hacerse socios, para hacer crecer esta comunidad unida por el deporte y la cultura local. Había otra mesa de la Unidad Básica La hora de los pueblos, donde se juntaban donaciones para comedores comunitarios. 

Uno de los asuntos que trae quejas al por mayor sobre los corsos es la restricción vehicular. En este caso, al haberse hecho dentro de la plaza, los autos tuvieron libre circulación en torno a la Martín Fierro. Los colectivos que llevan a las agrupaciones murgueras estacionaron en Urquiza, La Rioja y también sobre Constitución, sin generar inconvenientes. 

Otro tema recurrente para refutar la realización de los carnavales es la higiene urbana, sobre todo los residuos sólidos como los pomos de espuma y botellas plásticas o de vidrio. En este caso, los organizadores estuvieron pendientes de lograr la mayor limpieza posible, puesto que además aquí se trata de un entorno parquizado. 

El de San Cristóbal se ha convertido, por la lucha de los vecinos, artistas y fuerzas vivas en el lugar de encuentro para la murga en la Comuna 3. 

Por desgracia, este año los habitantes de Balvanera no han tenido carnaval. Semanas atrás trascendió, y luego quedó sin efecto, la posibilidad de hacerlo en la Plaza Manzana 66 de Jujuy y México, a tono con otros carnavales, como el de 2016, cuando se hizo en la esquina de ambas avenidas cuando este espacio público todavía no estaba construido. En el pasado también se hizo sobre Moreno y Pichincha, frente al shopping Spinetto o en Independencia y Pichincha.