La problemática en Balvanera de la gente sin techo se agrava ante la pandemia: “Uno que se contagie en la calle y se prende una mecha imposible de parar”

Si bien el Gobierno porteño habilitó tres nuevos paradores y hay voluntariados de asistencia, mucha gente pernocta en la vía pública pese al peligro que implica para la salud.

Desde el viernes 20 de marzo rige el aislamiento social obligatorio en todo el país y se extenderá hasta, al menos, el 31 de marzo. En las calles y espacios públicos hay rigurosos controles policiales, por los cuales en siete días se detuvo y demoró a más de 1600 personas. Sin embargo, la gente sin vivienda, que pernocta en plazas o recovecos, no tiene dónde ir y es la más expuesta. En la mayoría de los casos, resultan invisibles para los uniformados y el personal de salud, todos ellos desbordados ante la contención de la pandemia de coronavirus. 

En la zona de Balvanera y San Cristóbal la problemática de gente sin techo es antigua. En el Censo Popular de Gente en Situación de Calle (hecho por organizaciones sociales, políticas y comunitarias) se calculó que en 2017 había casi 500 adultos y menores de edad. En adelante, el número fue en aumento. 

A este panorama, hay que sumar la cantidad de personas que viven en pensiones hacinadas o en hoteles con litigios de desalojo. Este medio había informado sobre el desalojo, concretado, por el cual una docena de familias quedaron en la calle y debieron abandonar el inmueble de Catamarca 463. 

El decreto presidencial N° 297/2020 establece el aislamiento social obligatorio para toda la población argentina, es decir, recluirse en el hogar. Esto no es posible para aquellos que no tienen domicilio.

El Gobierno porteño reforzó los operativos del programa Buenos Aires Presente (BAP), del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat, para asistir a gente sin techo en el lugar donde están parando y en última instancia instarlos a que durante el aislamiento por la pandemia permanezcan en los paradores públicos que dispone Ciudad. 

En este contexto, varios ciudadanos realizan voluntariados para asistir a gente sin techo. En la zona, entre otras entidades, lo hace Amigos en el Camino. Este jueves 26 de marzo sus integrantes estuvieron en Almagro, San Nicolás (microcentro) y Balvanera (Once y Congreso).

“Fue tremenda la cantidad de gente nueva que vimos deambulando buscando comida. No dimos  a basto y tuvimos que dejar de hacer muchas paradas porque nos quedamos sin comida y sin nada de lo que habíamos llevado”, dijeron los voluntarios. 

“Uno que se contagie en la calle y se prende una mecha imposible de parar. Nuestros Amigos están todos en el grupo de alto riesgo porque la mayoría tiene enfermedades de base. Encima están deambulando, buscando comida (porque tienen hambre) y eso los hace aún más vulnerables a estar expuestos al contacto con más personas y poder ser contagiados y contagiar. Sin hablar de las condiciones de falta de Higiene”, sumaron.

En este contexto, ante un amparo de la titular del INADI, Victoria Donda, el titular del Juzgado N° 13 en lo Contencioso Administrativo y Tributario, Guillermo Scheibler, intimó al Gobierno porteño a reforzar el BAP y otros programas para gente en situación vulnerable.

“Deberá informar todas aquellas medidas que se hubieran adoptado o planificado con relación a las personas en situación de calle y en riesgo a estarlo en el ámbito de esta ciudad frente a la emergencia sanitaria vinculada al COVID-19”, estableció el magistrado.

Días más tarde, el Gobierno porteño, con apoyo de la administración nacional, informó que instaló tres nuevos paradores, que se suman a la treintena de hogares que están todo el año. En la zona de la Comuna 3 están el Hogar Renacer Madres – Accionando Sueños (Hipólito Yrigoyen 1924) y Hogar ASAC – Asociación de Ayuda al Ciego (Juan Domingo Perón 3988).

Autoridades capitalinas abrieron los Polideportivos Barracas, Parque Avellaneda y Parque Chacabuco para que la gente sin techo se bañe, duerma, coma y se haga chequeos médicos pertinentes. 

Mientras se cumple la primera semana del aislamiento obligatorio, el sindicato de meretrices AMMAR denuncia que hay ocho mujeres trans en peligro de quedar en la calle. Viven en el hotel de la calle Saavedra 42, en Once, y no tienen suficiente dinero para afrontar las semanas venideras del aislamiento. 

Georgina Orellano, secretaria general de AMMAR, expuso: “Ocho compañeras del colectivo travesti trans se encuentran en situación de emergencia habitacional. Viven en el Hotel Saavedra del Barrio de Once, abonan 800 pesos por día. En ese hotel viven y además trabajan”. “Desde el sábado dejaron de pagar imposibilitadas de poder trabajar, el dueño desde este lunes las hostiga y amenaza con dejarlas en la calle sino le abonan la deuda. Hoy a la mañana ya les cortó la luz de sus habitaciones”.

Silvana Patricia Chocobar, quien vive en el hotel de la calle Saavedra, dijo a Nueva Ciudad que el dueño las “amenaza con desalojarlas” si no pagan $ 800 diarios por cada habitación. “No sé a dónde quiere llegar esta persona, el asunto de él es hacer plata, es lo único que le importa”, cuenta Chocobar y suma: “Me dice que le pague y yo le digo que cuando levanten la cuarentena voy a ir a trabajar, pero me dice que llame a clientes para que vengan y yo no lo voy a hacer porque tengo que cumplir la cuarentena”.

Interviene en este caso el Ministerio de las Mujeres de la Nación, la Defensoría LGBT, el programa de Género del Ministerio Público de la Defensa de la CABA, AMMAR y el Bachillerato Mocha Celis.

El Gobierno nacional establecerá por Decreto que se suspendan los desalojos y aumentos en los alquileres, pero lo cierto es que en los hechos la situación muchas veces se reduce a la voluntad de los dueños de estos hoteles o inquilinatos. Es una problemática latente en la zona de Once y alrededores.