La Legislatura debate el emplazamiento de un monumento en homenaje a las víctimas de Cromañon en el Parque de la Estación

Foto Wikipedia

El objetivo será recordar la tragedia ocurrida el día 30 de diciembre del año 2004, en el local bailable “República de Cromañón”, ubicado en la calle Bartolomé Mitre 3060/3066/3070, en el barrio de Balvanera.

También se intenta mantener viva la memoria de las víctimas, las 194 familias afectadas y los sobrevivientes.

Quienes vivieron aquella fatídica noche son testigos de la muestra de solidaridad de los jóvenes que regresaban al local para rescatar a sus pares y salvar más vidas. 

Este hecho se convirtió en un trascendente hito social que marcó a una generación, y significó un antes y un después para la política, la cultura y la sociedad.

Con esta iniciativa se busca generar un espacio de reflexión que permita ejercer el derecho a la verdad y al duelo, y que invite a todos los ciudadanos a tomar conciencia sobre lo ocurrido.

El proyecto de Ley ingresó a la Legislatura el jueves pasado y lleva la firma de la diputada del PRO Victoria Roldán Méndez. Mañana se conocerá cómo seguirá el trámite.

Un camino es el giro a una Comisión, algo que demandará varias semanas hasta su aprobación final. También se podrá proponerlo sobre tablas en la Comisión de Labor para que se trate directamente en el recinto, sin pasar por comisiones.

Desde la Mesa de Trabajo del Parque de la Estación manifestaron su desacuerdo porque nadie los consultó. La decisión de emplazar el monumento sin avisar a los actores del Parque va en contra de lo que establece la Ley de creación del mismo.

Este debate se da en el marco de la pelea que iniciaron familiares y sobrevivientes para evitar que el dueño del local vuelva a instalar un comercio de similares características en el mismo lugar. La propuesta de los familiares consiste que ese espacio se expropie y allí se realice un lugar para el ejercicio de la memoria colectiva.

Resulta primordial para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires preservar su memoria colectiva y que el dolor de los familiares de víctimas y de sobrevivientes trascienda hacia un hecho urbano que involucre al conjunto de la comunidad.