La dura situación de los comerciantes de la Avenida Belgrano

Foto. Red de Vecinos Manzana 66

A pesar de que con las nuevas flexibilizaciones dictadas por el Gobierno de la Ciudad pueden abrir sus puertas, las ventas son muy escasas. Los vendedores manifiestan que ya están atrasados en el pago de los impuestos y que hacen todo lo posible para mantener el sueldo de sus empleados.

El lunes pasado, los propietarios de las mueblerías que se concentran en la avenida Belgrano, que atraviesa Balvanera (Comuna 3), interrumpieron el paso de la calle pidiéndole al Gobierno porteño que les permitan abrir las puertas. Sin embargo, a pesar de que se levantó la restricción, se encontraron con una baja en ventas como nunca antes.

La actividad había sido permitida durante la fase del aislamiento social, preventivo y obligatorio que comenzó el 12 de mayo, pero luego, ante el aumento de casos positivos de COVID 19, debieron volver a cerrar. En esta ocasión, abrieron al público el miércoles pasado, aunque el GCBA está debate retrotraer las medidas por un nuevo pico de contagios.

“Nos habían habilitado una semana y a la otra nos dijeron que cerremos. En esa semana algo se vendió. De tener cerrado a vender algo ya es bastante, pero tampoco es que nos salvó porque estuvimos un mes y medio sin abrir”, expresó Cristian, dueño de una mueblería y una colchonería ubicadas sobre la arteria, a Abran Paso; a la vez que resaltó que quedaron muy golpeados con la pandemia, ya que se encuentran atrasados tres meses en el pago de los alquileres, impuestos y proveedores, y están intentando cumplir con el salario de todos sus empleados.

En este sentido, el comerciante denunció que el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (que establece mecanismos más directos de ayuda para el pago de salarios) no alcanza a todos los empleados: “si vos tenés cinco empleados, les toca a dos, y a los otros tres no los alcanza, y no sabés porqué”, expuso, aunque aclaró que ellos tampoco quieren ningún subsidio, ni ningún tipo de préstamo para no seguir endeudándose más.

“Hace más de 12 años que estoy en la avenida y esto que pasó es algo insólito, porque puede haber baja de venta pero esto fue algo totalmente sorpresivo. La verdad es que cuesta muchísimo volver a levantar, por más que abramos no se va a agolpar la gente a comprar”, enfatizó, y agregó: “Después de la época de Mauricio Macri, antes de la pandemia, no estábamos bien y esto nos terminó de destruir, porque antes algo se vendía y ahora no vendés nada directamente. La gente no tiene plata y vos no vas a priorizár comprarte un mueble antes que comprar comida, no es una necesidad. El que puede comprar un sillón es porque le pagan el sueldo completo, pero mucha gente quedó fuera del sistema”.

El comerciante ya había descartado la posibilidad de vender por internet ya que, según argumentó, no alcanza la ganancia para mantener un local a la calle. Cristian explicó que para vender por internet, tenés que vender a muy bajo precio, mucha cantidad, y ser importador directo, como para generar un margen de ingreso aceptable. En cuanto al protocolo de precaución de coronavirus que tuvieron que implementar, el vendedor aclaró que es sencillo: deben contar con alcohol en gel o en spray en la puerta, un trapo con lavandina en el piso, barbijo y distanciamiento de 1,5 metros entre cada cliente. “Son los primeros días, así que no tenemos noción de lo que va a pasar, todavía no tenemos nada para ver cómo sigue esto”, concluyó Cristian.