“La Ciudad tiene que hacerse cargo de las complejidades que implica el espacio público”

Julieta Cabrera, vecina y asambleísta del Parque Centenario, relató la feroz represión que sufrieron de parte de la Policía Metropolitana hoy por la madrugada y criticó los argumentos que utilizó el gobierno porteño para avanzar con el enrejado.
La pelea por el espacio público vivió uno de sus capítulos más violentos hoy por la madrugada en pleno corazón de la ciudad cuando la Policía Metropolitana se enfrentó a los vecinos del barrio que participaban de una de las tantas asambleas que hace años se realizan para evitar el enrejado del parque. “Desde la mañana había un despliegue policial tan grande que no lo podíamos entender” describe Julieta. “Parece que venimos bastante organizados para que hagan semejante operativo!” me dijo asombrado un vecino.
A la tarde, ya estaba todo cerrado. Nosotros hicimos la asamblea y cuando estábamos discutiendo algunas cosas, con lo complejo que eso lleva, con gente de distintos lugares y distintos intereses, dos policías de civil le sacan la mochila a un asambleísta y se la rebolean al otro lado de las chapas. Ahí estallan los gritos y se acercan aquellos que fueron desplazados del parque más temprano, gente que vive en situación de calle a quienes les habían revoleado las cosas también y los habían maltratado y se arma un forcejeo. Ahí se empiezan a sacar las chapas, se canta No a la rejas y todo después se desbordó, porque cuando sacan las chapas atrás está la infantería. Ahí empiezan a hacer esas coreografíasque hacen, agarran a una chica embarazada que los empieza a increpar y la arrastran y ahí la gente se volvió loca”.
Tal como se expresa en un comunicad emitido por los asambleístas de Parque Centenario, el saldo de la represión llevada adelante por la policía metropolitana fue de una periodista de Canal 7 herida de bala de goma y varios detenidos,al menos 3, que están siendo trasladados a la comisaría 4ta (Zavaleta 270, Parque Patricios)” La violencia de las fuerzas policiales se suma a la ejercida en el día de ayer, donde al menos dos manifestantes fueron heridos, uno con corte en la cabeza y el otro de bala de goma, y 22 personas que han quedado liberados, pero con causa de carátula “resistencia a la autoridad, daño, lesiones, y atentado” Juzgado N° 5 Secretaria 73.

Para explicar la furia de quienes reclamaban que el vallado se había producido sin previo aviso, el comunero kirchnerista de la Junta nº6 Ariel Angrisiano contó: “En septiembre, cuando fue el primer intento de enrejar, se emitió una resolución de la Junta, incluidos los del PRO, para llamar a una mesa de diálogo para determinar qué hacer con el parque, en la que participaran organizaciones, vecinos, feriantes y la Junta, que (el ministro de Ambiente y Espacio Público) aceptó”.
Consultada sobre si el inicio del enfrentamiento se debió a una provocación de las fuerzas policiales Julieta advierte que en verdad, más allá de ese hecho, ”la provocación viene de la falta de comunicación que tiene la Ciudad y la Comuna, de los cuales no se acercó nadie, solo recién alguno a la madrugada, colocando todo sin ningún tipo de consulta y desoyendo todos los planteos”.

“Una vez más, la Policía Metropolitana cargó contra los vecinos en una política de restricción del espacio público por parte del gobierno de la Ciudad, y de restricción al consenso y al trabajo de los vecinos y los cientos de feriantes que están en el parque hace muchísimos años vendiendo libros”, criticó el legislador del bloque Frente para la Victoria Francisco “Tito” Nenna.

Vecinos versus vecinos
Uno de los argumentos más fuertes que usaron los funcionarios de la Ciudad a la hora de avanzar con el enrejado fue que era una demanda de los propios vecinos del barrio. “Los vecinos somos todos vecinos” responde rápido Julieta, “no solo los que viven enfrente al parque. Somos todos los que estamos acá, y hay vecinos que dicen no a las rejas, y eso vecino estamos diciendo al gobierno hacete cargo de las problemáticas y las complejidades que hay en los espacios públicos. Porque esto mismo podríamos decir en Palermo.Ahí no se cumple, porque ahí los restaurantes sacan las mesas afuera y lucran y hacen una usurpación. Pero ahí no ponen la mirada. Sí ponen la mirada en un lugar que es un espacio verde y donde ellos pueden lucrar, porque hay un proyecto de ley para construir bares” relata con cierta indignación. “Esto no es una empresa, es un espacio publico. Una ciudad necesita un pulmón verde para pasear, leer y no puede ser que alguien esté alas 19hs con un silbato echando a todos. Porque otra de las cosas que perdemos es la posibilidad de comunicarnos, porque los espacios públicos son los lugares donde la gente se empieza a conectar”.

Organizar la bronca
“Cuando dijimos no a las rejas hace seis años, formamos un grupo que proyectaba cine al aire libre.Para discutir a qué nos referimos con espacio público, para resignificarlo. Buscábamos mostrar otras miradas y eso es lo que tenemos que hacer. Que todos los que venimos haciendo cosas artísticas podamos utilizar el espacio público desde ese lugar y mostrar que nosotros podemos organizarnos también. Sin quitarle responsabilidad al Estado. Nosotros también queremos que no haya robo, pero no queremos que haya robo por los pibes, ellos necesitan un futuro también, un trabajo.Queremos un espacio lindo, con flores, con pajaritos volando, y el agua saliendo de las fuentes pero tenemos que hacernos cargo de que esa no es la realidad y que con esa realidad, ¿qué vamos a hacer? Hay que visibilizarla y hay que decirle al Estado que se haga cargo, como tiene que ser”.
Para repudiar el accionar policial y el vallado los vecinos nucleados en la Asamblea anunciaron que realizarán esta jueves un festival desde las 18 y marcharán el viernes a las 15 desde Avenida de Mayo y Perú hasta el Ministerio de Ambiente y Espacio Público en Avenida Roque Sáenz Peña 570. Además, quienes poseen conocimientos legales armaron una comisión para poder denunciar correctamente la “irregularidad” de las obras.