La Ciudad dio comienzo a la veda de poda de árboles

La veda de poda implica la prohibición de poda de árboles durante los meses de otoño. En este período se frenan las tareas de poda para preservar la salud de los árboles.

Hay dos períodos de veda en el año: la veda otoñal y la veda primaveral. La duración de estos períodos, más allá de las estaciones, varía en función del clima y, por este motivo, se analiza año a año.

La veda otoñal es un periodo de tiempo que generalmente coincide con los meses del otoño y se termina cuando finaliza el período de senescencia (proceso de  cambio de color y pérdida de las hojas de los árboles), en ese momento se retoman las tareas de poda en el marco de la denominada poda invernal.

La veda primaveral se inicia cuando los árboles están en activo crecimiento dando comienzo a la brotación de hojas y flores. Si el árbol es podado en esa instancia, pierde innecesariamente savia y se debilita. Una vez que los árboles terminan de brotar, se levanta la veda y se inicia la etapa de mantenimiento de arbolado.

Como la seguridad es prioridad, durante este tiempo se efectuarán solo podas menores. Se realizaran para tareas de despeje de cámaras y luminarias, intervenciones de árboles que presenten riesgo y también se realizarán extracciones y cortes de raíces que no requieran acciones de poda.

Las ramas o las raíces de un árbol deben ser podadas cuando tapan luminarias públicas o semáforos, cuando invaden la propiedad privada, o cuando existe el riesgo de que se caigan ramas secas o quebradas. El corte de raíces se realiza cuando levantan y rompen la vereda, o cuando obturan o destruyen caños, desagües y medianeras. Si el árbol está seco o es irrecuperable (por su estado de salud), se puede pedir que se lo reemplace por otro.

No corresponde pedir la poda o retiro de un árbol cuando los mismos se encuentran en buen estado. Tampoco pueden cortarse las ramas de un árbol para evitar que ensucien la calle o la vereda, porque provocan alergias, porque tapan la luz del sol o porque obstruyen la visibilidad de carteles privados.

Quienes soliciten una poda tienen que explicar brevemente los motivos de la solicitud y dejar algunos datos: nombre, apellido, dirección y teléfono. El número de solicitud servirá como comprobante del trámite y facilitará el seguimiento.

Si alguna persona o empresa no autorizada realiza una poda o destruye un árbol público, está incurriendo en el delito de daño a especies vegetales. En el caso de que el hecho se esté efectuando en el momento y haya testigos, se puede denunciarlo a la comisaría de la zona para que envíe un móvil, frene la acción y detenga a los responsables.

En el caso de que el hecho ya haya ocurrido, también se puede asentar una denuncia, en la comisaría.

En el caso de que un vecino desee plantar un ejemplar arbóreo en su vereda, debe dirigirse a la sede comunal de cada barrio, ya que las plantaciones de nuevas especies las realizan las Comunas.

Para mayor información y consultas se puede comunicar por teléfono llamando al 147, o por Internet.