LA CIUDAD, AL RITMO DEL PARO

Una vuelta para medir los alcances de la medida impulsada por la CGT y la CTA opositora. Los relatos mediáticos y el discurso de los habitantes en los barrios de la Ciudad de Buenos Aires.

Para el Jefe de Gabinete Jorge Capitanich el rechazo al fue del 75 %. El Ministro de Trabajo Carlos Tomada declaró que no fue un Paro General, repudió la violencia ejercida sobre los medios de transporte y afirmó que el aparato productivo del país funcionó normalmente. Hugo Moyano, en Conferencia de Prensa desde el edificio de la CGT en la calle Arzopardo declaró el Paro General tuvo un acatamiento del 85 %.

Clarín dijo que hay poca gente en la calle, no circulan trenes y andan pocos colectivos. Lo medios oficialista no hablan del tema o critican los piquetes y algunos hechos de violencia.

Abran Paso recorrió las calles de Buenos Aires y relevó que las circulación del tránsito es la misma de siempre, pero los colectivos circularon vacíos. No funcionaron las líneas de ferrocarril y los subtes tampoco.

“Hay más colectivos que gente” declaró Juan, inspector de la línea 5. “Vendí un solo pancho cuando habitualmente se venden muchos más” dijo un vendedor. “Ojala sea paro todos los días” afirmó un muchacho que vende DVD en una vereda, “igual esto no le hace bien al país, entre Capitanich y Moyano me quedo con Capitanich” agregó.

La primera reacción importante del gobierno más allá de los discursos es la decisión de pasar la reunión del Consejo del Salario que se iba a celebrar mañana para el lunes. Pero a la misma no están invitados los dirigentes de los gremios que impulsan la medida de fuerza. El hecho de que se reúnan no implica soluciones, los reclamos pueden no ser tomados en cuenta. El grado de acatamiento parece no ser materia de discusión aunque algunos los discutan igual.

Lo que si queda por determinar son los motivos de una alta adhesión. ¿Es miedo y exageración de los medios para que la población se quede en sus casas o es un mensaje de descontento con la política del gobierno?.

Argentina a traviesa un conflicto que tiene origen en razones indisolublemente relacionadas. La decisión de la Justicia de E.E.U.U y una recesión económica creciente que tiene como manifestación más evidente el cierre de industrias o la disminución su actividad con el correspondiente impacto en los índices de desempleo y en la calidad del empleo.

Ninguna de las dos partes conflicto relacionan ambos temas, cada uno se enfoca y desestima el otro. Capitanich afirmó que los gremios están financiados por los Fondos Buitres, Moyano integró a sus reclamos el problema motivado por la decisión del Juez Griesa.

El problema de la soberanía está detrás. La reciente agresión por parte de los fondos buitres contra la nación Argentina es una muestra de que la deuda externa es un claro instrumento de extorción para la economía del país. Ese es uno de los elementos que provoca la actual crisis, sin embargo para los dirigentes gremiales no es parte de sus reclamos

Pero también existen otros elementos tan nocivos como la deuda. Muestra de eso es que se importa importa combustible en un país que fue productor y hasta exportador de petróleo. También una industria orientada hacia las necesidades de algunas potencias y dependiente de insumos y partes del exterior. La llegada de trenes de China y el permitir el cierre de algunas empresas cierran para pasar a traer de sus plantas en otros países lo que estaban produciendo en el país.

En la medida que no se aborden estas cuestiones resulta difícil pensar en una solución inmediata a las necesidades creciente. Por ahora solo algunos sectores minoritarios de trabajadores industriales y asalariados plantean estos problemas.