Impiden trabajar el 24 de diciembre a los feriantes de La Rioja 70

Los ex manteros denuncian que las autoridades del Gobierno de la Ciudad quieren cerrar el predio el próximo lunes por el asueto administrativo.

Para los feriantes el 24 de diciembre es un día clave para incrementar sus ventas y afrontar la situación desfavorable en la que viven.

Afectados por la reubicación y por la baja del consumo en la gente, lo vendedores denunciaron un nuevo maltrato por parte de los funcionarios de la Ciudad. Ahora les impiden vender sus productos el día de Nochebuena, en la víspera de Navidad, un día clave para repuntar la crisis que padecen. Abran Paso recorrió el predio y dialogó con alguno de ellos.

“Cada día una nueva”, dice Salvador, uno de los delegados de los feriantes, mientras recorre los puestos con una planilla en la mano para juntar firmas. “Nos dicen que si juntamos más del 60 % de las firmas se va a poder abrir”, agrega.

Los puestos y los pasillos de la feria lucen una agradable decoración navideña, los niños, hijos de los vendedores, corretean por el lugar ya que sus padres no tienen donde dejarlos mientras trabajan. “Todo el arreglo salió de nuestro bolsillo”, explica Salvador.

“El día 24 todo el mundo espera para vender y más nosotros que estamos muy alejados de lo que es la confluencia de público”, cuenta el vendedor y se enoja, “le vamos a demostrar que la gente quiere laburar, se van a juntar las firmas que se necesitan, vamos a tener más del 70 %. Van a tener que abrir”.

Las razones para tomar esta medida se vinculan al asueto administrativo que decretó el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para el día 24 de diciembre. Los empleados del Estado no trabajan ese día y esto obligaría a la Administración a disponer recursos para pagar horas extra. Para los feriantes, lejos de ser un día no laborable, es una jornada de trabajo fundamental. Mientras más trabajen ese día, más posibilidad tienen de ganar algún dinero.

De todas formas, Salvador destacó la buena actitud del funcionario a cargo de la Feria, Juan Manuel, ya que le brindó la posibilidad de juntar las firmas y abrir el predio.

El momento que viven los feriantes se agrava por el contexto económico. Hace dos años fueron desplazados de las calles cercanas a Plaza Once y aceptaron reubicarse en el predio de La Rioja 70. La crisis económica empujó a miles de nuevos desempleados a poner sus mantas sobre la avenida Pueyrredón. En estos días obtienen ganancias por $2000 por días, mientras que los vendedores del predio no sacan más $150 en el mismo período de tiempo.

Por otro lado, se sienten perseguidos por los funcionarios. Ayer expulsaron a una vendedora con el argumento de que dejó el puesto a cargo de un menor de edad. Le presentaron una nota para intimarla a desalojar el puesto de manera inmediata, y quitarle todas sus pertenencias, bajo amenaza de secuestrarle la mercadería si no lo hace. “Lo hacen sin previo aviso y es mentira que el nene estaba a cargo del puesto”, comenta Salvador.

Los vendedores tienen múltiples propuestas para revertir la situación que viven y necesitan que el Gobierno de la Ciudad los escuche.