Festival contra el racismo y la xenofobia en Plaza Miserere

Luego del operativo policial contra los manteros en Pueyrredón y Valentín Gómez la organización Vendedores Ambulantes Independientes de Once (VAIO) realizó un festival en Plaza Miserere Once para exigir que los dejen seguir vendiendo en la vía pública.

“Este festival lo hacemos por el derecho al trabajo y contra la xenofobia, el racismo y la persecución policial. Vivimos a diario la persecución de Horacio Rodríguez Larreta contra peruanos, bolivianos y senegaleses”, aseguró Luzmery, referente de lo vendedores ambulantes. 

El festival se realizó el último sábado en la Plaza Miserere y fue organizado por la VAIO y la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP). Tuvo un ambiente familiar. Hubo feria de la economía popular, platos de las comunidades, música, danza, bailarines y cantantes.

La VAIO informó en un comunicado que “un centenar de policías tirando gas pimienta y reprimiendo a trabajadores, sin importarles las personas, familias y niños. Un despliegue policial, una vergüenza, hacen un tremendo operativo para quitar la única fuente de trabajo que es la mercadería. Este gobierno que lo único que hace es reprimir y llevarse preso como un delincuente de alto peligrosidad a un vendedor ambulante de Once”.

Hace dos años y medio Horacio Rodríguez Larreta desalojó a los vendedores de Once con un mega operativo policial. Desde entonces, los santeros intentan sobrevivir de distintas maneras para llevarles sustento a sus familias. Piden que se termine la represión y el robo de sus mercaderías. “Somos padres y madres de familias que pagamos alquiler, agua, luz y los impuestos que todo ciudadano paga”, señaló Luzmery. 

En relación a los predios feriales cercanos a plaza Once donde fuero alojados algunos de los manteros, Luzmery sostuvo que no están funcionando y que no hay ventas. “Con esta situación de pobreza, cada vez hay más personas que salen a vender a la vía pública”. Se refirió a las nuevas leyes que pretender sancionar la venta callejera y consideró que “es imposible” que funcionen porque los vendedores van a existir igual, “les guste o no”.

Por último destacó que los trabajadores de la vía pública tienen capacidad de organizar ferias como corresponde, con permiso y que tocarán puertas y los corazones de los funcionarios para que vean la necesidad de las familias. “Queremos demostrarle al Gobierno de la Ciudad que con organización lo podemos lograr”, finalizó.

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