En los últimos dos meses renunciaron 30 trabajadores del Hospital Ramos Mejía

Delegados de la institución de Balvanera manifestaron que pierden personal porque no les entregan la ropa necesaria, no son pasados a planta permanente y tienen salarios muy bajos.

Los trabajadores del Hospital Ramos Mejía (General Urquiza 609, Balvanera, Comuna 3) reclaman hace tiempo por la falta de los elementos de seguridad e higiene, el reconocimiento de la carrera profesional, mejoras salariales y que se los declare trabajo insalubre. Pero a esto ahora se le suma que, entre mayo y junio, hubo 30 renuncias de personal que optó por irse a establecimientos privados donde cuentan con mejor remuneración.

Al respecto, Luis Ledesma, enfermero y delegado de  ATE, le comentó a Abran Paso: “Se viene viendo desde marzo para acá una ola de renuncias por parte de la gente contratada por el Gobierno de la Ciudad de enfermería. No solamente su salario es escaso, porque estamos hablando de un sueldo que no alcanza la canasta básica, es también falta de estabilidad laboral, porque no se le ofrece la permanencia en el puesto. Y hace dos años que no tenemos vacaciones”.

Los contratados están como monotributistas y van renovando su acuerdo con el centro de salud periódicamente. Pero según el delegado, había empleados que estaban hace más de ocho años y nunca se los pasó a planta permanente, y otros ni siquiera tenían cobertura de obra social. Con respecto al tema de las vacaciones, enfatizó que en el último mes, 40 de sus compañeros tuvieron que pedir licencias médicas por fascitis plantar, estrés o agotamiento.

Y agregó que esos puestos no son cubiertos por una nueva cartilla, sino que se sigue sobrecargando a los que quedan. “Eso también genera que los compañeros tengan un hastío con respecto a cómo está la actividad. Hay malhumores, hay cansancio físico y mental. Venimos viendo cómo la Ciudad ya hace rato que no está tomando gente, y no está dando la garantía a los contratados. Tienen esta postura de total indiferencia con el trabajador”, manifestó.

Asimismo, expresó: “En eso el gobierno está muy mal asesorado. No sé cómo no censan o ven donde hace falta gente y qué tipo de persona es necesaria, porque la verdad que a nosotros nos impresiona que no manden gente que esté bien capacitada, sin desestimar esa mano que dan los compañeros, que la verdad que fue muchísima”

Por otro lado, denunció que a pesar de que lo vienen pidiendo desde 2018, no son reconocidos en la carrera profesional. “El Gobierno porteño tiene un capricho de no pasar a la inclusión a la carrera a 3500 licenciados en enfermería del ámbito municipal, cosa que no le genera un gasto muy mayor, porque el GCBA recauda 6 mil millones de pesos al año”, aseguró Ledesma, a la vez que enfatizó: “Con la inclusión en la carrera podemos tener la especialidad. Por ejemplo, aquel que está en el área de terapia puede hacer la especialidad por terapista. Hoy trabajamos en todas las especialidades, no tenemos capacitaciones específicas (aunque cada uno la hace por su cuenta) y no nos pagan por la función que tenemos en cada uno de esos lugares”.

Sin embargo, destacó el progreso del Plan de Vacunación, que comenzó el 29 de diciembre. El Hospital Ramos Mejía fue uno de los primeros centros de salud que comenzó a inocular y el delegado admitió que fue un momento muy emotivo y que aunque en un principio no todo el personal estaba convencido de inmunizarse, con el tiempo se decidieron a hacerlo. “Después del 18 de enero todos los compañeros empezaron a vacunarse en forma masiva. Y la verdad que no podemos decir nada al respecto porque realmente casi la totalidad de los trabajadores están vacunados, por lo menos del Hospital Ramos”, concluyó.