En la Ciudad todavía no arrancó la paritaria y peligra el inicio de clases

La ministra de Educación porteña Soledad Acuña convocó a los gremios pero no hizo alusión al tema salarial y los docentes sospechan que la propuesta de incremento rondará el 18%, tal como ofreció el gobierno en provincia de Buenos Aires.  Ante este panorama, el titular de Ademys Jorge Adaro adelantó que el 1º de marzo realizarán una asamblea unitaria para organizar un plan de lucha. 

“En la Ciudad no hubo convocatoria a paritaria y, ni en la única reunión que tuvimos ni en medios de comunicación la ministra realizó algún tipo de oferta para empezar a discutir”, aseguró Jorge Adaro, titular del sindicato Ademys, quién adelantó a Abran Paso que exigirán 16 mil pesos de salario inicial, un aumento del 40% al salario básico y que cualquier incremento que se realice sea en blanco.

En este contexto, y frente a una representación gremial docente que en la Ciudad está fragmentada en 17 gremios, los integrantes de Ademys convocaron a una asamblea el 1º de marzo para coordinar medidas en conjunto. “Esta semana dimos a conocer una carta abierta dirigida tanto a la docencia como al resto de los sindicatos de la ciudad a una asamblea abierta para discutir no solo las aspiraciones económicas de los docentes, en las que podemos tener algún matiz, y para plantear medidas de acción contra la política salarial del gobierno que, más allá de no tener de manera formal una primera oferta, ya dio a conocer una línea, que se expresó en provincia de Buenos Aires y en la reunión con los gobernadores, de poner un techo del 18%. En ese marco aspiramos a tener una asamblea para armar un plan de lucha unitario”, afirmo Adaro.

Por lo pronto, esta semana los docentes volvieron a las escuelas y en varias sedes donde están recibiendo capacitación, realizaron asambleas que expresaron la necesidad de un aumento salarial que cubra las necesidades de todos los docentes, el rechazo a la modificación del estatuto en su artículo 17 que impone la caducidad del puntaje de cursos, el crítico estado edilicio de distintas escuelas y la bajísima calidad de la comida que se reparte en los comedores escolares.

“Celebramos estas iniciativas y las impulsamos -aseguraron los integrantes de Ademys- ya que consideramos que es el camino para que las y los docentes tomemos en nuestras manos el curso a seguir y definamos un plan de lucha para obtener nuestras reivindicaciones”.

Ante este panorama, de no prosperar las reuniones con los funcionarios del Ministerio de Educación, la posibilidad del inicio de clases el lunes seis de marzo cada día se aleja un poco más.