Preocupación por el cierre de locales en la avenida Entre Ríos

Los aumentos salariales por debajo de la inflación y la reducción del poder adquisitivo son hechos que influyen en la sustentabilidad de los locales de avenida Entre Ríos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 

“En este momento ya se empiezan a sentir los coletazos de lo que, en principio, fue un desahogo. Los proveedores suelen financiar a los comerciantes chicos, pero no se puede cumplir el cronograma de pagos que se pacta con el proveedor y comienza un conflicto con quien se le compra la mercadería para vender”, sostiene la presidenta de la Asociación de Comerciantes de Avenida Entre Ríos, Andrea Carricaburu.

Explica que lo que está sucediendo en estos momentos es que los negocios minoristas no pueden dejar de pagar los aumentos tarifario porque sino tienen que cerrar el local. Lo que se destina a pagar en servicios no se puede disponer para saldar las deudas con los proveedores ni pagar impuestos. Esto provoca una deuda impositiva “que se generó en diciembre, enero y en el mes de febrero sucede lo mismo”.

“Las autoridades no registran que esto pasa y no pasa porque alguien no quiera pagar, sino porque hay una imposibilidad de hacerlo. A los comerciantes minoristas nos afecta directamente la baja del consumo de las personas que viven en la zona o de los pasantes. Los despidos o congelamiento de sueldos, hace que la gente se retraiga y no tenga la posibilidad de consumir y ese efecto se ve en el comercio”, agrega Andrea.

Esta situación inicia una rueda de deudas impositivas, y cuando se tiene deudas se esta impedido a acceder a un préstamo “que sea posible pagar”, con tasas para comercio o PYME, porque las entidades bancarias exigen que estén todos los impuestos pagos. Ante la urgencia se acuden a los préstamos que piden menos requisitos, como son los préstamos personales, que imponen tasas muy altas, imposibles y eso significa un ahogo. Ahogo que produjo efecto de cierre de comercios.

Según la Asociación de Comerciantes de la Avenida Entre Ríos, la reducción de las ventas y los endeudamientos provocó el cierre de locales y la situación pueden ser aún peor para junio de este año. “Sino cambia esta situación va a ocurrir un quiebre importante”, destacó la presidenta de la Asociación.

Carricaburu considera que las autoridades porteñas se mantienen absolutamente congeladas ante esta situación y que no los registran. Sostiene que se podrían tomar algunas medidas para paliar la situación y encontrar una salida, como la reducción de Ingresos Brutos, o beneficios del Banco Ciudad para promover el consumo en la zona, que los planes a 12 o 18 cuotas que salieron extiendan los rubros y lleguen al comercio minorista, ya que los actuales son limitados y para grandes empresas.

La situación de lo comerciantes de la avenida Entre Ríos no es distinta a la viven sus colegas en otras zonas de la Ciudad. El Gobierno porteño cuenta con recursos superiores a los de otras administraciones provinciales y podría aprovecharlos para que el contexto económico dañe lo menos posible al comercio minorista y a las pequeñas empresas.