El Teatro Luisa Vehil estrenó su plataforma virtual: “Una resiliencia escénica para seguir trabajando”

Otro tiempos. El teatro realizó múltiples actividades para garantizar su sustentabilidad. Ahora trabaja en una nueva plataforma virtual.

La sala independiente de Balvanera compilará cuentos, obras, entrevistas e incluso exposiciones. “El streaming vino para quedarse”, señalan.

“Esta pandemia nos obliga a recrearnos, a reconstruirnos”, cuenta a este medio Rubén Hernández Miranda, presidente de la asociación civil que gestiona el Teatro Luisa Vehil (Hipólito Yrigoyen 3133), sala independiente de Balvanera que este sábado estrenó su plataforma de contenidos digitales. “No sabemos cuándo volveremos a escena tal como lo conocíamos y eso nos preocupa, pero esta plataforma nos abre posibilidades a nuevos públicos”.

El sábado a las 19 la plataforma debutó con la adaptación audiovisual, filmada en cuarentena, del “Cuento de Horror”, escrito por Marco Denevi e interpretado por la actriz Lorena Pérez. La realización fue de Fionna Ruiz Diaz y Maria Sol Ubalton y la animación de Diego Murciego.  

Hernández Miranda sostiene: “Fue muy lindo ver el cuento online. Así todos los sábados a las 19 vamos a subir distintos cuentos. El martes inauguramos una galería virtual donde habrá fotógrafos que publiquen sus fotos teatrales. También habrá artistas plásticos, diseñadores, actores que hacen performances. Los jueves pensamos una sección de entrevistas a directores, actores, músicos, bailarines”. “En adelante apuntamos también a poder subir alguna obra de producción del Vehil, cuando podamos grabarla bien”.

Sobre el lanzamiento de la plataforma, señala: “Esta pandemia nos obliga a entrar en una resiliencia escénica para seguir trabajando y no perder el contacto con el público. Con los chicos que hacen la pasantía de producción en el teatro antes de la pandemia pensamos cómo armar el canal digital del teatro y poder subir las obras, trabajos de actores. Con la pandemia el proceso se adelantó”.

“Desde abril buscamos contenidos, textos. Los actores se grababan y mandaban el material al equipo de producción, donde se editaba. Es un trabajo artesanal que estamos aprendiendo a hacer”, celebra el referente de la sala de Balvanera. “Eso nos obligó a reformular nuestro trabajo, el cual no sabemos con certeza cuándo volverá”. 

“En esta primera etapa vimos que no tenía sentido subir las obras que ya teníamos grabadas. Las tenemos grabadas a una sola cámara. No te bancás una hora de esa manera. Para hacerlo, hay que trabajar a varias cámaras, con distintos planos (medio, corto, largo, detalle) para enriquecer el relato, adaptarlo a un formato distinto; que no perdiera teatralidad, pero que pudiera traspasar la cámara para llegar al espectador”.

“El streaming vino para quedarse”, señala Rubén sobre la transmisión en vivo de actividad cultural desde las salas y teatros. Se hace sin público, solo artistas y personal técnico. En el presente, la flexibilidad del aislamiento en CABA permite hacerlo, con un estricto protocolo sanitario. 

“De esta forma, el espectador puede ver obras y videos desde cualquier lugar del mundo. Es interesante, capitalizar un mundo distinto, abrirse a nuevos públicos. Antes hacías funciones de una obra durante ocho semanas, los fines de semana”.

“Buenos Aires es una capital mundial del teatro independiente por sus salas, el trabajo de sus artistas. Es un semillero de actores, directores, técnicos. Con la plataforma digital se abre una puerta interesante, tratando de ver cómo nos reciclamos en esta quietud que nos generó esta pandemia. Seguir manteniendo el contacto con el público es vital”.

El teatro Luisa Vehil fue construido por la actriz y vecina del barrio Luisa D’Amico. Desde hace años la continuidad de la sala está condicionada porque los herederos de Luisa reclaman a la asociación civil, de forma legítima, la entrega del inmueble o el equivalente en dinero. 

En el teatro se han organizado distintas formas de recaudar fondos, como venta anticipada de entradas o colectas solidarias. En la página oficial del teatro lo explican: “Rescatar al Luisa Vehil, de la posible desaparición es un compromiso de todos, porque no solo, es sostener el Legado de Luisa Vehil, y Luisa D´amico, dos artistas inigualables, sino sostener la historia, lo que nos constituye, la esencia de un ser nacional que valora sus tradiciones y se asienta en su cultura declarando; un mejor porvenir, y no queremos quedarnos en las palabras, sino en la acción, porque toda visión sin acción queda solo en amarga ilusión, seamos parte de la construcción, del engrandecimiento de nuestra cultura, de nuestra patria”.

Hernández Miranda, presidente de la asociación civil, señala: “La situación del Vehil es la misma, la pandemia agudizó todo. Los gobiernos ayudan al sector de la cultura a través de instituciones como Proteatro, Fondo Metropolitano de las Artes (CABA), Instituto Nacional del Teatro (Nación). Dan la posibilidad de acceder a subsidios. Con eso pagamos facturas atrasadas de servicios públicos, espero que puedan seguir haciéndolo”.

“Estamos en una situación difícil. Con el tema de la pandemia estamos imposibilitados de seguir recaudando dinero. Vemos si el Estado nos puede ayudar de algún modo a tener fondos suficientes como para comprar el espacio que, más que un teatro, es un espacio para el barrio y un monumento a la autogestión. Un centenar de personas somos parte y siempre estamos ocupados en hacer que esta sala siga funcionando”.

En este punto, Rubén señala que el Teatro Luisa Vehil es también un actor social  en Balvanera: “Tenemos el propósito de mejorar esta zona del barrio, que deje de ser un barrio de delito y venta de drogas, que pase de ser un corredor de droga a un espacio cultural vital”. De hecho, previo a la pandemia, en el Vehil se han hecho reuniones vecinales para debatir sobre asuntos como la seguridad ciudadana o temas comunales. 

En el sitio web oficial de la sala enfatizan en este punto: “Este barrio es hoy una de las zonas más olvidadas de Buenos Aires, con una masa crítica social que necesita atención, un vecindario que tiene la necesidad de mejorar su zona, y así lograr el bienestar de los vecinos, mayor seguridad con un vecindario que tiene la necesidad de mejorar su zona, para un mejor bienestar, seguridad y una buena convivencia. Un espacio que quienes conformamos este teatro, centro cultural Asociación civil, hemos venido ocupando, y por lo que trabajamos incansablemente por recuperar el buen vivir”.