El teatro del barrio

Artistas, comuneros, legisladores, gestores culturales y vecinos se reunieron para defender al teatro Luisa Vehil. Foto. Alberto Aguilera

Directivos del teatro Luisa Vehil se reunieron con legisladores, comuneros y vecinos para tratar las problemáticas que atraviesa el espacio en pandemia y debatir soluciones en conjunto.

Los integrantes del Teatro Luisa Vehil, ubicado en Av. Hipólito Yrigoyen 3133 (Balvanera, Comuna 3), luchan hace 14 para que siga existiendo. Pero con la pandemia de COVID 19 la situación se complicó: no pueden presentar obras y las clases y talleres virtuales no son lo mismo que las presenciales. Por esta razón se reunieron con el legislador por la UCR y presidente de la Comisión de Desarrollo Económico, Mercosur Y Políticas De Empleo, Marcelo Guouman, con la comunera Nadia Monserrat y con un grupo de vecinos.

Rubén Hernández Miranda, director del teatro, le comentó a Abran Paso que no cuentan con los medios para colocar una ventilación mecánica, razón por la cual no pueden abrir sus puertas al público. En la reunión le pidieron ayuda a los funcionarios para financiar su colocación. También destacó que Marcelo Guouman se comprometió a hablar con el sector de Cultura de la Ciudad para gestionar alguna ayuda.

“Si bien tenemos un portón que se abre de par en par y los tragaluz, es decir hay ventilación, lo que necesitamos para funcionar para público es habilitar un aire mecánico en la sala. Si obtenemos los subsidios podremos empezar a trabajar con esto con eso como para estar funcionando en mayo o junio, para unas 25 o 30 personas”, manifestó Rubén, a la vez que explicó que instalarlo, solo en la sala, les sale alrededor de $300 mil, mientras que para todo el edificio les saldría unos $2 millones aproximadamente.

“Es muy importante trabajar en el espacio porque el teatro es presencial. Hemos probado esto de la virtualidad pero es un híbrido que hay que aprender a trabajarlo. Vamos adaptándonos a eso pero en realidad lo nuestro es el ritual del público y el actor sobre el escenario. Sin embargo, esta situación en la que nos encontramos no podemos desconocerla, la prioridad es la salud. Entendemos y vamos buscando las formas que se pueden para poder existir y no desaparecer”, expresó.

En el encuentro también se habló sobre las obras que se están haciendo en el barrio, como el arreglo de veredas y la colocación de luminarias, aunque el director apuntó que esta mejora todavía no llegó hasta Hipólito Yrigoyen 3133. Y resaltó el armado de una comisión de vecinos que está trabajando por la lucha de proteger el espacio. “Nuestra decisión siempre ha sido quedarnos en el lugar, porque se levantó para que fuera teatro, no para que fuera otra cosa. Y la idea fue sostenerlo y que brindara a la sociedad su función social y cultural, que Luisa siempre promovió. Nosotros tratamos de mantener ese legado”, aseguró Hernández Miranda.

La posibilidad de un subsidio para reacondicionar el establecimiento es una gran noticia después de tantos meses cerrados. Rubén afirmó que el Luisa Vehil tiene una  importante población de artistas mayores de 50, que pasaron situaciones muy complejas por el coronavirus. Gracias a algunas asociaciones lograron darles bolsones de comida a aquellos que perdieron su fuente de trabajo, pero otros han fallecido por el virus. “Se puso muy complicada la situación en su momento, pero siempre tratamos de dar aliento, de seguir adelante, intentando que todos se cuiden, acompañándolos desde los grupos, manteniéndolos siempre activos aunque sea a través de zoom con reuniones y ensayos”, explico.

Y concluyó: “Ahora estamos abocados a ver como continuamos y a poder hacer las cosas lo mejor posible para que el teatro vuelva a funcionar en la medida que se pueda. Nosotros entendemos que vamos a tener que convivir con esto mucho tiempo, entonces tenemos que hacer una adaptación. Ahora estoy esperando el llamado de Marcelo Guouman, y con la comisión de vecinos siempre estamos reuniéndonos para ver de qué forma seguimos en la insistencia de poder salvar el espacio, porque si bien todo esto está quieto en cualquier momento se puede vender o pueden pedirnos que nos vayamos”.