EL PRO BUSCA CERRAR UN COMEDOR SOCIAL EN SAN CRISTOBAL

Participantes y organizadores del comedor, junto con las organizaciones sociales del barrio realizaron hoy al mediodía una olla popular cortando las calles Pichinca y Carlos Calvo

El comedor, llamado “El corazón de Jesús”, funciona hace 18 años en una casa alquilada de la esquina de Carlos Calvo y Pichincha. En el comen todos los días unas a 80 personas en situación de vulnerabilidad social.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires pretende cerrar el comedor comunitario en el barrio de San Cristóbal para permitir la construcción de un edificio de lujo. Los vecinos que sostienen el comedor no han obtenido aún ninguna respuesta del Gobierno del PRO a sus pedidos de reubicación.

“Existe una causa civil de desalojo a través de la cual fijaron fecha de entrega del inmueble el pasado lunes 8 de septiembre, pero nosotros no podemos irnos así nomás, abandonando a tantas personas que confían y dependen de nosotros”, afirmo Jorge, vecino y referente del comedor. “Lo único que le pedimos al Gobierno es que nos facilite un espacio para poder seguir atendiendo a las necesidades de tanta gente del barrio”, concluyó.

En el corte de calle los vecinos que concurren al comedor se mostraron preocupados. En su mayoría ancianos cortaron la calle feliz de que alguien por fin los escuche. Entre las personas que concurren al comedor se encuentran una señora con ACV, otra anciana hemipléjica y un señor de 86 años, el cual muchos vecinos contaron que si el comedor se aleja de su ubicación actual va a ser difícil que pueda ir, ya q a duras penas se traslada las ocho cuadras que separan su casa del “Corazón de Jesús”.

Martina Prina de Camino de los Libres una de las organizaciones que se acercaron a solidarizarse con la causa del comedor comento “Hace unas semanas, acompañamos acá a la vuelta del comedor a unas familias que también fueron desalojadas por el gobierno porteño. Hoy nos encontramos con esta situación,  con un pedido de desalojo en un lugar que le da de comer a más de 80 niños y ancianos todos los mediodías, no puede ser que el negocio inmobiliario este por encima de los intereses de los vecinos que menos tienen de esta ciudad”

Los vecinos permanecieron en el lugar donde solo se hizo presente la Policía federal sin una respuesta a sus pedidos. Solo se acercó la Dirección de Coordinación Comunitaria de la Legislatura Porteña, a cargo de Laura García Tuñón (Unidad Popular), quienes se pusieron a disposición del conflicto y se ofrecieron a trabajar en lo que sea necesario para llegar a alguna solución para que el comedor no cierre y quede en el barrio.